Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural
B-elninio.jpgENCCLICA.jpgalainza.jpgprop.jpg

Propuestas Económicas Productivas

La producción de agrocombustibles en pequeña escala y para su uso a nivel local puede ser una opción a la agroindustria de exportación y al monocultivo que generan altos niveles de contaminación y desventajas, plantea el investigador Marco Nordgren.

Por el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), Nordgren desarrolló la exposición sobre “El contexto boliviano de los agro-biocombustibles” en el marco del Seminario Taller “Agro-biocombustibles. Espacio de diálogo: posibilidades y riesgos en Bolivia”, que se realizó la semana pasada organizado por el CIPCA y la Fundación Solón.

Según Nordgren, investigador de la Unidad de Acción Política de CIPCA, una alternativa u opción al modelo vigente de agricultura extensiva para los agrocombustibles es un sistema de producción a pequeña escala, en sistemas agroforestales diversificados, con uso de tierras marginales, a través de la transformación (ingenios) en pequeña escala y con la creación de fuentes de energía para uso local.

En este modelo alternativo la producción no está orientada a exportar, sino a crear desarrollo y fuentes de energía para un uso a nivel local. Esta experiencia, según Nordgren, ya se ha implantado en algunos pueblos de África y Brasil con cooperativas que generan agroenergía autosustentable.
El modelo hace énfasis en el ámbito local porque sus volúmenes de producción son suficientes sólo para cubrir este consumo y, además, no genera los problemas de contaminación y erosión propios del monocultivo.

Agro o bio

Nordgren prefiere hablar de agrocombustibles porque este concepto refiere a la actividad agrícola y a prácticas convencionales, mientras que biocombustibles es una categoría demasiado amplia que engloba la generación de energía de distintas fuentes biológicas (leña, bosta, digestores de metano, etcétera).

Así entendidos, los agrocombustibles son combustibles renovables de origen biológico y con base en la producción agrícola. Por eso se debe hacer un balance entre los pros y contras de estas fuentes de energía: Concentran las ganancias en grandes productores, generan empleo en un principio (luego decae) y no se puede asegurar que existan beneficios para el medio ambiente.
Para terminar de desmitificar la fabricación de agrocombustibles, Nordgren comentó que en Brasil se ha comprobado que se genera entre uno y cuatro empleos por cada 200 hectáreas de cultivos debido a que éstos están completamente mecanizados.

A propósito de las extensiones necesarias para el cultivo, se plantea que en Bolivia no existe la tierra suficiente para destinarla a esta producción puesto que tan sólo la soya y la caña representan el 45 por ciento de superficie cultivable.

Según el investigador, la introducción regulada de combustibles renovables como parte de sistemas diversificados de producción sostenible en pequeña escala y uso local podría traer beneficios también para los pequeños productores. Y es que ha fracasado el camino de insertar al campesino o pequeño productor en la agroindustria.

CIPCANotas

Suscripción CIPCANotas

Enlaces