Autor: Xavier Albó (*)
Fecha: 30/12/2012
Desde la perspectiva del canciller Choquehuanca, el magno encuentro de la Isla del Sol tiene mucho de sana sana: limpiarnos de lo que nos corrompe y emponzoña para cargarnos, en cambio, de una nueva energía y mística. Es algo que encaja bien con todo el espíritu navideño, aunque uno y otro corren también el riesgo de desvirtuarse y reducirse a un costoso show.
En esta columna y la próxima ensayaré dos aportes asociados a la necesaria transparencia de la cosa pública. Los primeros tres principios ético-morales que propone el art. 8 de nuestra CPE para la construcción de la sociedad plural son la clásica trilogía inca ama qhilla, ama llulla, ama suwa. Es una fórmula quechua muy telegráfica que significa “no [seas, seamos, hay que ser….] flojo, mentiroso, ladrón. Son claros, por lo que aquí resaltaré, más bien, un cuarto criterio: ama llunk’u, incorporado sobre todo por los kataristas ya desde los años 70.
Ama llunk’u significa: “no [seas…] servil, adulón, zalamero, chupa, sobador…”. El sentido inicial de llunk’uy, en quechua, es “lamer, relamer con la lengua o los dedos”.
Los kataristas lo añadieron sobre todo como cautela frente a la tendencia de tantos a hacerse dependientes serviles de otros sin usar su propio juicio y conciencia crítica. Así, los más se habían adherido durante años al Pacto Militar Campesino; y, cuando resurgió la lucha por la democracia, algunos se apegaron a diversos partidos políticos y/o roscas sindicales más por oportunismo que por convicción.
Jenaro Flores, padre del katarismo y de la CSUTCB, en una ocasión me contó que, cuando negociaban ser reconocidos por la COB, observaba que Lechín u otros dirigentes llamaban a alguno de esos llunk’us, le pasaban plata y le pedían: “Compañero, ¿me lo puedes comprar unos cigarrillos? —“¡Cómo no, compañero Lechín!”. Él se dijo: “Entraremos en la COB pero no para comprárselos sus cigarrillos”. Efectivamente, un día Lechín le dijo: “Compañero Jenaro, ¿me lo puedes comprar unos refrescos?”. Le respondió: “Con mucho gusto, compañero. Pero primero, tú ¿me lo puedes lustrar mis zapatos?”.
Cuando el katarista Víctor Hugo Cárdenas se posesionó como el primer vicepresidente aymara, prometió regirse por la clásica trilogía inca, pero añadió ya este cuarto precepto del katarismo: Ama llunk’u. Por esas ironías de la vida y de la sabiduría popular, él mismo, tan allegado al Goni, recibió después el apodo de llunk’u.
En el curso de este año, el Ministerio de Transparencia Institucional y Lucha contra la Corrupción ha trabajado diversos documentos para fortalecer la dimensión ética moral de los servidores públicos y, después de diversos eventos, ha tenido la feliz idea de incorporar también ese cuarto principio en sus políticas. Muy oportuno: un servidor público no debe ser servil.
Ll’unku es el que tiene como su norma central halagar y obedecer a ciegas lo que le pida su amo, sin cuestionar nada, tragándose todos los sapos que haga falta con tal de que el amo quede satisfecho. Puede ser por simple servilismo o por un cálculo frío para lograr sus propios objetivos.
Es distinto de ser leal, fiel, mantener la disciplina partidaria o la obediencia debida. Pero la línea divisoria no siempre es clara y menos aún en quienes detentan el poder. Los “levantamanos” del Legislativo, ¿serán lo primero o lo segundo?
Seguiremos en la próxima columna.
(*) Xavier Albó es Antropólogo, Lingüista y Jesuita.
CIPCA Notas
El bono demográfico y las juventudes rurales en Bolivia
CIPCA Notas
Bolivia bajo el impacto de El Niño 2026: Sequía, incendios y los desafíos de un plan de prevención que aún no despega.
CIPCA Notas
Ante la bancarrota hídrica, urgen estrategias de siembra, cosecha y gobernanza del agua
CIPCA Notas
Voces diversas y plurales: defensa de los bosques de la Amazonía y la seguridad jurídica de la tierra y territorio
CIPCA Notas
Comunicar para transformar: claves para una Transición Ecosocial desde los territorios
CIPCA Notas
Semillas nativas: El corazón de la resiliencia alimentaria en Kereimba Iyaambae
Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural.
Desafío 1
Organizaciones indígena originaria campesinas democráticas, autogestionarias e interculturales con ejercicio efectivo de derechos
Desafío 2
Desarrollo rural sostenible con enfoque territorial y agroecológico
Desafío 3
Territorios Indígena originario Campesinos con gobernanza ambiental y resiliencia
Desafío 4
Institución con capacidad de propuesta e incidencia sobre desarrollo sostenible