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Presentación
Es un honor presentar los escritos testimoniales de un legendario indígena mar- chista, empedernido cronista contemporáneo: don Antonio Sotto Watara. Es el octavo de sus documentos. Él ha participado desde 1990 en cada una de las ocho marchas de las dos últimas décadas que los pueblos indígenas han realizado por el respeto y la vigencia de sus derechos, de su dignidad y sus territorios, y la participación social y política. El autor ha escrito un diario de cada una de las marchas indígenas.
El diario sobre la VIII marcha, lejos de tratar asuntos sesudos de la plataforma de demandas o las complejas negociaciones con el gobierno, refleja y comparte vivencias y convivencias cotidianas de la gente, en lenguaje sencillo y con términos propios del lugar. Sentimientos, emociones y expresiones acerca de las razones y el sentido más profundo de la marcha: defensa de la casa grande, el territorio. También las alegrías y pasiones vividas durante la caminata, los sinsabores del trayecto y las decepciones. Relata éxitos, desgracias, momentos de dolor por las pérdidas de vidas humanas, por las fuerzas que flaquean y por el abandono de algunos marchistas; el dolor y los sentimientos de impotencia frente al abuso policial durante la intervención a la marcha. Igualmente la grandiosidad y triunfante llegada a La Paz luego de 66 días de caminata, que removieron las fibras más intimas del resto de la sociedad civil boliviana que se solidarizó con su causa. Son otras dimensiones de la marcha, tan importantes pero poco conocidas, poco difundidas.
La marcha interpela el proyecto de la carretera San Ignacio de Mojos-Villa Tunari por territorios indígenas, y los escritos de don Antonio dan cuenta que pese a que el camino Trinidad-La Paz pasa por varias comunidades indígenas y campesinas desde tiempo atrás, a dichas comunidades no ha llegado el prometido progreso, como los servicios de salud, educación o comunicación de la manera que esperarían las y los comunarios. Entonces por qué creer que la carretera por el Tipnis sea una excepción? por qué pensar que llevará desarrollo y progreso a las comunidades indígenas?
No deben ser muchos quienes además de caminar, de estar ai tanto de los de- talles de la marcha tengan la fortaleza física, la lucidez del almay elfluir délas palabras para escribir líneas, párrafos, páginas tras cada agotadora jornada de caminata bajo el sol, el frío o la lluvia.
Don Antonio retrata cada etapa de la marcha indígena a su modo en sus escritos, y deja un valor testimonial incalculable de la historia contemporánea del movimiento indígena en Bolivia, que son sus grandes méritos y aportes. Historia escrita desde la gente llana, desde la visión no oficial de la historia, pero con el baluarte de la experiencia y vivencia directa en cada una de las facetas del largo caminar de los pueblos indígenas, sujetos de las grandes transformadora que el país sigue forjando.
Dejamos constancia explícita que la transcripción es fiel a los originales, salvo algunos datos que sí se tuvieron que precisar o ajustar y que se hicieron conel consentimiento de don Antonio, a quien agradecemos por confiarnos la publicación de sus escritos en este libro.
Lorenzo SolizTito
Director General
CIPCA