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Propuestas Económicas Productivas

Miriam Telma Jemio /Página Siete/ La Paz - 04/12/2011 IMPACTO.-  300 comunidades benianas y pandinas serían las más afectadas. Pero también superficies de Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, aunque en menor escala.

Más de 18 millones de hectáreas, 559 comunidades de cinco departamentos del país y unas 330 mil personas serían afectadas por la inundación que provocaría la represa Cachuela Esperanza, combinada con los fenómenos climáticos El Niño y La Niña, según revela un estudio.

La investigación, realizada por el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), analiza las posibles consecuencias socioeconómicas y ambientales que acarrearían las represas brasileñas Jirau y San Antonio, en actual construcción, y la de Cachuela Esperanza -hoy sin diseño final- en Beni y Pando, en combinación con los fenómenos extremos llamados ENSO (El Niño y La Niña).

El estudio concluye que estas obras provocarán una elevación del nivel de agua de los ríos Mamoré y Beni y sus afluentes. Por tanto, las inundaciones serán más prolongadas, lo que causará pérdidas de cultivos, ganado y bosques.

La afectación directa, sólo por el embalse de Cachuela Esperanza, sería de unos 600 kilómetros cuadrados (km2), cerca del doble de lo establecido por la empresa Tecsult, que hizo el estudio a diseño final de la represa.

En condiciones naturales, las crecidas del río provocan inundaciones de 730 km2 de superficie, como sucedió en 2007; con el embalse el área afectada abarcará 286 km2 más; es decir, un total de 1.016 km2, según ENDE.
CIPCA establece que la inundación será de 21.000 hectáreas, más de 2.200 km2, sin El Niño y La Niña, lo cual afectará por lo menos a 53 comunidades, que representan unas 100 mil personas (según el Censo 2001).

El impacto es mayor con El Niño y La Niña: 557 comunidades serían afectadas por la anegación, la mayoría de las cuales se encuentran en Beni (416) y Pando (111), en tanto que otras pertenecen a La Paz (18), Santa Cruz (11) y Cochabamba (1).

En este escenario, la población vulnerable asciende a 329.427 habitantes, de zonas dispersas y concentradas. El 53% se encuentra en alto riesgo, el 27% en medio y el 19% en bajo.

El estudio señala que los cambios en los procesos productivos, con la presencia de centenas de trabajadores, la transformación de las formas de vida y la demanda de servicios afectarán de forma severa a las redes sociales y, en especial, a la cotidianidad de los grupos más vulnerables.

Para este estudio, mediante el Sistema de Información Geográfica y el modelo hidrológico, se utilizaron datos de inundaciones del periodo 2007-2010 y se realizó una simulación de afectación por represas.

Toda esta información fue reforzada por encuestas aplicadas en 14 municipios y 18 instituciones públicas, lo que permitió establecer que la mayoría no tiene información sobre el tema.

El documento permitió determinar que las inundaciones de los últimos años, principalmente las del 2007 y 2008, fueron más prolongadas y causaron mayores daños como la pérdida de la producción y una mayor incidencia de enfermedades, pero además las comunidades quedaron incomunicadas de sus municipios.

El CIPCA plasmó el estudio en el libro Represa Cachuela Esperanza: posibles consecuencias socioeconómicas y ambientales de su construcción publicado por Gregorio Lanza y Boris Arias, quienes formaron parte del equipo multidisciplinario de sociólogos, hidrólogos, biólogos, ingenieros forestales y civiles que participaron en la investigación. 

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