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Propuestas Económicas Productivas

Miriam Telma Jemio /Página Siete/ La Paz - 04/12/2011   EFECTOS.- No   hay estudios sobre la fauna y la flora que será afectada: sólo datos de Brasil.

El impacto ambiental, social y económico es negativo y mayor a los beneficios que se obtendrían con la represa de Cachuela Esperanza, cuya construcción llevaría al menos nueve años, afirman expertos y autoridades.

Según la investigación del CIPCA, Cachuela Esperanza, junto a las represas brasileñas Jirau y San Antonio, provocarán inundaciones más prolongadas que derivarán en la pérdida de áreas de cultivo agrícola, sistemas agroforestales, ganadería vacuna y bosques con toda su biodiversidad.

Esto afectará seriamente a las poblaciones que habitan y desarrollan sus actividades económicas productivas en esas zonas.

Para el representante de la Gobernación de Beni, Alexander Letellier, la represa causará sedimentación y estrangulará el canal en pocos años. Además, obstaculizará la migración de peces como el bagre dorado, que viene desde Venezuela y llega hasta Riberalta.

Tras aclarar que la Gobernación no está en contra de las aspiraciones de la población beniana, Letellier aseguró que la inundación también causará la pérdida de tierras agrícolas y la perturbación de la actividad pesquera.

Si bien no hay estudios específicos sobre los efectos de esta represa sobre la flora y fauna, el investigador de la Asociación FaunAgua, Paul Van Damme, señala que un impacto posible de las que se construyen en Brasil -Jirau y San Antonio- es la reducción gradual de la pesca, la cual puede afectar por lo menos a 16.000 familias bolivianas que hoy viven de esta actividad.

Se estima el 80% de los peces amazónicos bolivianos son migratorios y algunas especies tienen importante valor comercial y de susbsistencia.

Además, la generación de 990 megavatios no justifica una inversión de 2.400 millones de dólares, señala el consultor de Ceadesc, Wálter Justiniano, sobre todo si se toma en cuenta que San Antonio genera 3.100 megavatios y Jirau 3.300, con menor inversión.

Los expertos y autoridades coinciden en que el costo de la energía producida por Cachuela Esperanza es elevado (65 dólares el megavatio) y poco competitivo, por lo cual no podrá ser vendida a Brasil, donde es producida por 43 dólares.

Esta conclusión surgió también en el seminario Implicancias del proyecto de construcción de la hidroeléctrica de Cachuela Esperanza en el departamento del Beni, realizado la semana pasada en Trinidad y que fue organizado por la brigada parlamentaria del Beni.

Los responsables de ENDE admiten que los costos son altos, por lo cual el proyecto podría ser inviable económicamente, pero afirman que es social y no para lucrar. Los expertos y autoridades coinciden en que falta de información sobre este proyecto, sus ventajas y sus impactos negativos, principalmente en la zona norte del país, Riberalta, Guayaramerín y Cobija.

El contrato con Tecsult para el estudio

Estudio ENDE contrató por 8,2 millones de dólares a Tecsult en 2008 para que realice el estudio de factibilidad y diseño final del proyecto hidroeléctrico Cachuela Esperanza.

Alterno . Incluye el estudio de alternativas de aprovechamiento hidroeléctrico y navegación fluvial de los ríos Madera, Mamoré y Beni.

Brasil Además, debe analizar los impactos de las represas de Jirau y San Antonio en territorio boliviano.

2009 Presentó la Evaluación de Impacto Ambiental que fue rechazada por ENDE.

Millonario estudio está paralizado

En agosto de 2008, ENDE adjudicó por invitación directa a la empresa canadiense Tecsult el estudio del proyecto hidroeléctrico de Cachuela Esperanza.

A la fecha, la consultora no entregó, como estaba previsto, ni el diseño final ni la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), informó el gerente de Generación de ENDE, Alberto Tejada.

Debía presentar este mes la EIA con las observaciones efectuadas por ENDE.

Tecsult ya entregó el estudio de factibilidad, el diseño final de obras electromecánicas y obras civiles, que están condicionadas al levantamiento de las observaciones de ENDE. Por problemas contractuales, el estudio final está supendido, dijo Tejada.

Riberao en la mira del Gobierno

El proyecto brasileño de generación de energía contempla la construcción de cuatro represas en el río Madera.

Jirau y San Antonio ya están en construcción en Brasil. La tercera es Cachuela Esperanza, por la cual en Bolivia persiste la polémica e incertidumbre, y la cuarta, binacional, es Riberao. Estas dos últimas completarían el aprovechamiento hidráulico en “cascada” del tramo de cachuelas y mejorarían el funcionamiento de las represas brasileñas, dice Jorge Molina, investigador de la UMSA.

Según Fobomade, Riberao siempre fue la apuesta del Gobierno y la paralización de los estudios de Cachuela lo confirma.

 

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