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Propuestas Económicas Productivas

Las naciones africanas presionaron a los países ricos en las negociaciones sobre clima de la ONU el miércoles para que estos expliquen cómo proponen reducir sus emisiones de efecto invernadero en virtud del acuerdo marco sobre calentamiento global se está negociando.
Sin embargo, mientras que delegados de 192 naciones se retiraban para continuar las negociaciones detrás de puertas cerradas en España, surgieron temores sobre lo que se podrá lograr este año en la lucha contra el cambio climático.

Primer Ministro de Suecia dijo que lograr un pacto jurídicamente vinculante sería casi imposible este año, mientras que el primer ministro de Dinamarca dijo que el fracaso en alcanzar un acuerdo el próximo mes como estaba previsto sería "una gran decepción".
Un frenesí de actividad diplomática sobre un nuevo acuerdo para el cambio climático refleja las tensiones en todo el mundo después de dos años de negociaciones que se acercan a su culminación en la gran conferencia sobre el clima que comenzará 7 de diciembre en Copenhague.

La conferencia se ha debido a la necesidad de lograr acuerdos para regular las emisiones de carbono y otros gases de invernadero que causan el calentamiento global, pero el éxito de estos acuerdos parece más improbable este año, porque Estados Unidos no está dispuesto a comprometerse a una reducción de las emisiones específicas hasta que el Congreso de ese país promulgue un proyecto de ley climático.
Un alegato emocional en un discurso ante el Congreso de los EE.UU. de la canciller alemana, Angela Merkel fue respondido con el silencio de  la mayoría de los republicanos, mientras que los demócratas se pusieron de pie y aplaudieron.

Los senadores republicanos también rechazaron el inicio de la votación de las enmiendas al proyecto de ley de 959 páginas – que proyecta como reducir los gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas y grandes instalaciones industriales. El rechazo se debió que los senadores republicanos no consideran que el costo que el proyecto de ley podría tener para la economía - en la forma de energía más caro y el impacto sobre el empleo - había sido examinado a fondo.
El Primer Ministro sueco Fredrik Reinfeldt, cuyo país ocupa la presidencia de la Unión Europea, bajó las expectativas después de reunirse con el presidente Barack Obama en Washington.

Reinfeldt, dijo a la radio sueca desde Washington que el acuerdo "jurídicamente vinculante, como lo hemos defendido en Europa, simplemente no es posible de obtener".


El anfitrión de la conferencia de Copenhague, el primer ministro danés Lars Loekke Rasmussen, dijo que será difícil recuperar el impulso si se incumple el plazo. Instó a los jefes de gobierno a intervenir para lograr un avance.


"Si las negociaciones nos defraudan, significará una gran decepción masiva, un revés del que será difícil ver cómo podemos reconstruir el impulso logrado nuevamente", Loekke Rasmussen a los periodistas.


En Atenas, el secretario general de la ONU dijo que las conversaciones habían llegado a un "período crítico" antes de la cumbre de diciembre, y advirtió que la no conclusión de un pacto - incluso un acuerdo de principios, de objetivos específicos para los cortes de emisiones - pondría a los más vulnerables del mundo en peligro. Varían las estimaciones sobre cuántas personas han sido desplazadas a causa del cambio climático, pero la Organización Internacional para las Migraciones predice que 200 millones de personas serán desplazadas por las presiones del medio ambiente en 2050. Según algunas estimaciones, sin embargo, podría este numero llegar a ser tan altos como 700 millones, según un informe dado a conocer en junio pasado durante las conversaciones sobre el clima de la ONU en Bonn.


Ban Ki-Moon dijo que, si el cambio climático no se controla, el problema sólo empeorará. "Las poblaciones se trasladarán, debido a condiciones climáticas más extremas, como sequías prolongadas, las tormentas intensas y los incendios forestales", dijo.


"En África, la expansión de la desertificación… impulsa a más personas a abandonar las zonas rurales. Hasta ahora, estos movimientos se han producido al interior de países. Pero esto podría tranquilamente cambiar con el tiempo", dijo Ban.


En Barcelona, una conferencia de cinco días para preparar el texto de Copenhague se reanuda después de que delegados africanos hubiesen boicoteado varias reuniones el martes 3 de noviembre para presionar por su demanda de que los países industrializados deben aumentar sus objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.


Las conversaciones se realizaron en pequeñas reuniones informales a las que se prohibió el ingreso a periodistas.


Delegados de la UE dijeron que las conversaciones habían vuelto a encarrilarse después de una interrupción de 24 horas. Como fue solicitado por los africanos, los países industrializados comenzaron a expresar cómo se pretende alcanzar los objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, ya sea por la reducción real de las emisiones domésticas o la compra de créditos de carbono en mercados comerciales.


Lumumba Di-imita, el delegado del Sudán, que encabeza un bloque de negociación de unos 135 países en desarrollo que incluye el bloque de 50 naciones del Grupo Africano, considero que los países industrializados no habían respondido a la demanda africana de nuevos objetivos por parte los países ricos.


"No he visto ningún indicio realmente serio de que estén subiendo sus ambiciones", dijo. "Vamos a esperar a ver qué pasa".


Los compromisos de reducción de emisiones presentados por los países industrializados están muy por debajo de la reducción de 25 a 40 por ciento por debajo de los niveles de 1990 que los científicos dicen que son necesarios para evitar un cambio climático peligroso e irreversible.

La demanda de los países en desarrollo es que los países industrializados reduzcan las emisiones en una cantidad total igual a 40% durante la próxima década para paliar los efectos de las cada vez más severas tormentas, inundaciones y sequías que ya están causando estragos, especialmente en África.

 
El acuerdo de Copenhague es entendido como el sucesor del Protocolo de Kyoto de 1997, que requería que 37 países industriales reduzcan sus emisiones en un promedio de 5% hasta el 2012. Estados Unidos rechazó este acuerdo porque argumentaba que no establecía exigencias hacia los principales países en desarrollo.


Los redactores de Associated Press Jan M. Olsen en Copenhague, Derek Gatapoulos en Atenas, y Dina Cappiello y H. Josef Hebert en Washington contribuyeron a este informe.

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