Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural
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Propuestas Económicas Productivas

En estas últimas semanas la amazonía (1) vuelve a estar en la agenda nacional, esta vez con el tema de los asentamientos humanos en Pando, que lamentablemente se ha politizado y electoralizado. En este texto se pretende mostrar algunos elementos y abordajes que han estado ausentes o se han reflejado sólo de manera parcial.

Asentamientos humanos, un tema complejo

Al no existir acceso al documento del gobierno sobre el Programa de asentamientos humanos en Pando, poco se puede decir con propiedad sobre el mismo. Sólo se conoce una escueta presentación en power point que ha servido para explicar a las organizaciones amazónicas sobre este programa.

Dicha presentación lleva el título Programa: Constitución de nuevas comunidades en Pando. El objetivo general es establecer 60 nuevas comunidades en tierras fiscales del departamento de Pando, con 3.000 familias se asentarían en 225.000 hectáreas a ser dotadas por el Estado. Luego de leer esta presentación uno queda con la duda de si serán 3.000 las familias como indica el objetivo? 347 familias como indica la suma de los cuadros que expone? ó 387 como resulta la suma? Según declaraciones del Viceministro Almaraz al periódico Los Tiempos, serían 4.000 familias (Los Tiempos, 3 de julio 2009) y en declaraciones a La razón, se trataría de 2.000 familias (La Razón, 14 de julio, 2009), creando con esto más confusión todavía.

También hay diferencias al interior de la presentación acerca del número de hectáreas sobre las que se asentarían las nuevas comunidades, una diferencia de algo más de 16.500 hectáreas, superficie nada despreciable. Todas estas imprecisiones por supuesto que generan dudas, y también conjeturas de diversa naturaleza, más aun en el proceso electoral que viviremos éste y el próximo año.

El gobierno tiene razón cuando indica que el tema de los asentamientos humanos no es una preocupación reciente. En efecto, se puede constatar que tanto en la Ley 3545 (octubre 2006) y el Decreto Supremo que lo reglamenta, el Plan Nacional de Desarrollo (septiembre 2007) y el Plan sectorial de desarrollo rural (noviembre 2007), se contempla y prevé este tema. Igualmente, está incluido en la nueva Constitución Política del Estado, aprobada en el referéndum en enero recién pasado. Veamos con cierto detalle:

La Ley 3545 (que modifica la Ley INRA 1715) menciona en su Art. 42, parágrafo I, que las tierras fiscales serán dotadas comunitariamente, y en su parágrafo II indica que “La dotación será a título gratuito exclusivamente a favor de comunidades campesinas, pueblos y comunidades indígenas y originarias. La dotación de tierras para asentamientos humanos se efectuará exclusivamente a favor de dichas organizaciones, representadas por sus autoridades naturales o por su sindicato campesino…”.

El DS 29215, que reglamenta la Ley 3545, en su Art. 109, sobre el Programa de Asentamientos humanos, menciona: “Cuando se determina que la dotación deba contemplar la implementación de un programa de asentamientos humanos, se procederá a la elaboración e implementación, tomando en cuenta las necesidades socio-económicas a objeto de satisfacer intereses públicos especiales de la comunidad beneficiaria”.

Es el Plan de Desarrollo Sectorial. Revolución rural, agraria y forestal (2007), elaborado por el Ministerio de Desarrollo Rural, Agropecuario y Medio Ambiente (2), en el marco de los lineamientos estratégicos del Plan Nacional de Desarrollo (2007), establece: “El plan nacional de distribución de tierras y asentamientos humanos, se constituye e instrumento para avanzar en la efectiva distribución y redistribución de tierras y bosques a familias sin tierra o con tierra insuficiente, que solicitan la dotación con el respaldo de sus organizaciones comunitarias, formando nuevos asentamientos humanos agrícolas y/o forestales, de acuerdo a la vocación de uso del suelo” (MDRAMA, 2007). Para llevar a cabo los asentamientos humanos se ha previsto desarrollar mecanismos para mejorar los ingresos de las familias beneficiarias, fortalecer la organización social, brindar capacitación y asistencia técnica y logística para la gestión de la tierra y los bosques; igualmente, gestionar la provisión de servicios en salud, educación y saneamiento básico.

Asimismo, la nueva Constitución Política del Estado, en su Artículo 402 establece que “El Estado tiene la obligación de: 1. Fomentar planes de asentamientos humanos para alcanzar una racional distribución demográfica y un mejor aprovechamiento de la tierra y los recursos naturales, otorgando a los nuevos asentados facilidades de acceso a la educación, salud, seguridad alimentaria y producción, en el marco del Ordenamiento Territorial del Estado y la conservación del medio ambiente”.

Precisamente este marco legal está ratificando que no se trata de un tema cuyo interés sea reciente y que el Estado tiene la obligación de llevar a cabo los asentamientos humanos como parte de un proceso de distribución y redistribución más equitativa de la tierra y los recursos naturales y la redistribución demográfica en el país.

Sin embargo llevar a cabo un programa de asentamientos humanos es un tema bien complejo, como muestra la historia de asentamientos humanos del país, que nos enseña que se requieren de al menos 10 a 15 años hasta consolidar nuevas comunidades organizadas con perspectivas de vida estable (3). Entonces la pregunta obvia para el gobierno es, ¿existe un Plan Nacional de Asentamientos Humanos? (4)

Ahora bien, en cuanto a la demografía pandina, según el Censo de Población y Vivienda del 2001, la población de Pando era de 52.525 habitantes, de los cuales 20.820 vivían en el área urbana (39,6%) y 31.705 en el área rural (60,4%), constituyéndose en el Departamento menos poblado, con 0,82 hab/km2., frente al 7,5 hab/km2 a nivel de país (INE, 2002) (5). Si se considera que el 60% de la población vive en el área rural, la existencia de familias sin tierra o con tierra insuficiente evidencia, una vez más, que en el Departamento de Pando la distribución de la tierra es altamente inequitativa, pese a la modificación de la estructura de la tenencia de la tierra en aquel departamento alcanzado con el saneamiento y titulación de la tierra, como se verá más adelante.

Posibles efectos de los asentamientos humanos

Sería ingenuo pensar que cualquier programa de asentamientos humanos no va a incidir, entre otros aspectos, en cambios en las estructuras de poder local y regional para los próximos años sea en la región amazónica o en cualquier lugar del país. La historia del país con asentamientos humanos dirigidos y espontáneos, está lleno de ejemplos. Igualmente ingenuo sería pensar que quienes manejan los poderes regionales y locales van a quedarse de brazos cruzados ante esta amenaza a tantos años de manejo discrecional del poder, a una distribución casi natural del poder al que no acceden en verdad campesinos, indígenas ni población de extracción humilde, como es el caso en la amazonía. El aislamiento en que ha permanecido esta región, por la inacción del Estado, la ha convertido en paraíso para mantener relaciones sociales, políticas, económicas y culturales excluyentes y discriminatorias en desmedro de la población campesina e indígena de la amazonía y también para mantener una inequitativa distribución y acceso a la tierra y a los diversos recursos naturales, como los bosques. Por supuesto que iniciativas como las que pretende llevar a cabo éste gobierno, o cualquier otro, va a afectar los intereses de dichos grupos privilegiados.

 Ello explica, en parte, la resistencia de algunos sectores y grupos a una verdadera presencia del Estado en la amazonía, quienes han venido sustituyéndolo, incluso habiendo accedido a espacios de gobierno local y regional que les ha llevado a manejar la cosa pública como parte de sus propiedades o asuntos personales y de acuerdo a sus propios intereses.

¿Hipocresía o auténtica preocupación por los recursos naturales y la gente?

Algunos miembros de la oposición se rasgan las vestiduras y manifiestan como nunca su preocupación por el cuidado de los recursos naturales de la amazonía y se preocupan sobre la gente de occidente que iría a sufrir por las duras condiciones de la amazonía. Vaya preocupación! Ojala hubieran mostrado la misma preocupación durante el proceso de saneamiento y titulación de la tierra en aquella región o por la mejora de las condiciones de vida de la gente de occidente en el ejercicio de sus funciones públicas y legislativas en que están todos estos años.

Nunca dijeron ni hicieron nada acerca de la depredación de los recursos naturales que se ejerce por ejemplo por parte de los menonitas desde el Chaco cruceño (donde se ha desboscado gran parte de las 60.000 has. Que poseen sólo en la Provincia Cordillera de Santa Cruz) hasta el Beni, donde empiezan a asentarse paulatinamente.

 Ahora surge la preocupación por la protección de los recursos naturales cuando se sabe que la agroindustria se sustenta en el desbosque, el uso intensivo de los suelos y el monocultivo6 que genera pérdidas de la rica biodiversidad desde mucho tiempo atrás; igualmente la ganadería extensiva y las actividades forestales han llevado al desbosque de amplias superficies de bosque.

Pero esto no es un hecho alejado de Pando, actualmente tanto la extracción de maderas de forma legal e ilegal, el contrabando de madera hacia Brasil y Perú, el desbosque para la ganadería y con fines agrícolas por parte de grandes propietarios de la tierra es pan de cada día en la amazonía, de lo cual por supuesto no se habla. Es impresionante, por ejemplo, cómo los bosques se han convertido en sujales (pastizales) gracias a actividades ganaderas en la Provincia Vaca Diez y que se va extendiendo hacia el resto de la amazonía. ¿Acaso se olvida que la quema de bosques –que ha llevado a la pérdida de más de 150 hectáreas de sistemas agroforestales de comunidades campesinas sólo entre 2005-2007- no ha sido utilizado como una forma de demostrar el derecho propietario durante el proceso de saneamiento de la tierra? ¿Cuántas hectáreas de bosques de cacao silvestre han dado paso a los pastizales?

Sólo en las cinco provincias de Pando, el SENASAG identificó 418 puestos ganaderos con cerca de 60.000 cabezas de ganado. (SENASAG. Catastro agropecuario en Pando. 2004). Al 2007 había 19 concesiones forestales que sumaban un total de 1.568.558 hectáreas (Resoluciones Superintendencia Forestal-SIF. Datos preliminares INRA Pando, Mayo 2007).

Afortunadamente, en la amazonía, como en otras regiones del país, existen iniciativas y emprendimientos que muestran caminos alternativos de desarrollo, más adecuados a las condiciones ambientales y agroecológicas, como el PNUD en su informe sobre Desarrollo Humano, la otra frontera, lo ha presentado (PNUD, 2008).

Naturalmente, es pertinente la preocupación por el manejo sostenible de los recursos naturales tanto en la amazonía como en el Chaco, los valles y los andes, pero que debe estar alejado de las disputas electoralistas de la coyuntura actual que ocultan intereses políticos y sectarios.

Asimismo, es vergonzoso cómo se ha pasado del problema real, de necesidad de mayor equidad en la propiedad y acceso a recursos naturales que garanticen una vida digna para la gente, a hacer cálculos sobre cómo se modificará en caudal electoral y la asignación de curules o cuotas de poder en las elecciones de diciembre y abril próximos. El tema de los asentamientos humanos es muy serio y no puede quedar atrapado en estos cálculos, no se puede jugar con la vida de la gente, ni de uno ni de otro lado.

Disponibilidad y demanda de tierras fiscales en Pando

Efectivamente, Pando es el primer departamento donde se ha concluido el saneamiento y titulación de la tierra, ello no implica que todos los campesinos e indígenas ya cuentan con tierras, al contrario han quedado muchas familias campesinas e indígenas sin tierra o con tierra insuficiente. Incluso, las familias que cuentan con tierra titulada aún requieren de mucho apoyo para consolidar la posesión de sus tierras y hacer de sus recursos naturales un medio de vida en el largo plazo, de lo contrario estaremos repitiendo la experiencia de los años 50 del siglo pasado, en que la Reforma Agraria sólo se ha distribuido tierras y no se ha llevado a cabo un verdadero proceso de desarrollo rural.

Allí, en Pando, quedan aún tareas pendientes en las tierras ya saneadas y tituladas, como por ejemplo, el replanteo y la apertura de deslindes comunales; posesión de las tierras de compensación; acceso equitativo de las familias que han recibido dotaciones comunitarias; gestión productiva y sostenible de las tierras tituladas, incluyendo planes de manejo (ver punto 6), etc.

Otra tarea pendiente de concluir es la distribución de las tierras fiscales. Por la información incompleta que se difunde, todavía no queda claro cuánto es realmente la superficie de tierras fiscales y, de esta superficie, cuánto corresponde a la tierra fiscal disponible; es decir aquella sobre la que a la conclusión de su saneamiento no se reconoció derechos de propiedad agraria, tierras revertidas y expropiadas que puedan ser distribuidas, las identificadas o certificadas como fiscales por el INRA, las certificadas o declaradas fiscales en las que no se haya otorgado derechos de concesión forestal, etc. Asimismo, falta precisar cuánto corresponde a las tierras fiscales no disponibles; es decir las susceptibles de compensación por tierra insuficiente para comunidades campesinas e indígenas y de conversión a concesiones de aprovechamiento forestales no maderables; áreas protegidas del sistema nacional de áreas protegidas; concesiones forestales que se mantengan vigentes; tierras que sean requeridas por instituciones o empresas públicas para la ejecución de proyectos u obras de interés nacional.

Con todo, muy próximo a concluir el proceso de saneamiento y titulación, los datos del INRA a 2007 mostraban cambios en la estructura de la tenencia de tierra y las tierras fiscales disponibles. (7)

Cuadro 1. Estructura de la tenencia de la tierra antes y después del saneamiento en Pando.

Tipo de tenencia de tierra

Antes del saneamiento

Después del saneamiento

Superficie, Has.

%

Superficie Has.

%

Concesiones Forestales Maderables

1.568.558

25,1%

1.187.002

19,0%

Concesiones Forestales No Maderables

3.472.722

55,5%

1.370.436

21,9%

Propiedad individual

880.364

14,1%

371.514

5,9%

Propiedad comunaria

33.746

0,5%

2.124.388

34,0%

Propiedad TCOs y comunaria

0

0,0%

427.832

6,8%

Áreas Protegidas

0

0,0%

200.390

3,2%

Tierras fiscales disponibles

299.850

4,8%

573.678

9,2%

Total:

6.255.240

100,0%

6.255.240

100,0%

Fuente: INRA Pando 2000. Datos preliminares, INRA Pando, Mayo 2007.

                 

Ahora, al parecer la superficie de tierras fiscales disponibles para distribuirlas entre las comunidades campesinas e indígenas que soliciten la dotación se ha incrementado a 725.000 hectáreas, según información del INRA Pando proporcionada a la prensa (Cambio, 7 de julio).

Las tierras fiscales se convirtieron en el 2007 y 2008 en un nuevo frente de batalla entre el gobierno nacional y el gobierno departamental. Al margen de cuánto es realmente la superficie de tierras fiscales disponibles, es evidente la demanda por parte de las comunidades campesinas de Pando que no tienen tierra o la tienen en insuficiente cantidad; pero, no es menos cierto que se conformaron innumerables comunidades nuevas motivadas e impulsadas en el marco de la disputa política antes mencionada para acceder a las tierras fiscales, incluso con la división de algunas organizaciones campesinas o la conformación de organizaciones paralelas. De hecho, se conformaron 56 nuevas comunidades en el 2007, al 2008 ya llegaban a 98 comunidades, las cuales serían beneficiarias de las más de 500.000 hectáreas de tierras fiscales identificadas hasta el 2007.

La misma Federación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Pando reconoce, y condena, la existencia de “comunidades fantasmas pero paradójicamente tituladas… personalidades jurídicas dobles que fomentan el paralelismo y la división de las organizaciones que favorecen a intereses sectarios atentando contra la unidad de los pueblos indígenas y comunidades”. (8)

Ahora, se conoce que una parte de las tierras fiscales disponibles están ya dotadas, en unos casos, y ocupadas por las nuevas comunidades y también de ocupaciones ilegales, en otros, principalmente para la extracción de la madera (9), lo que hace suponer que la distribución de tierras podría ser en algunos casos la regularización de los asentamientos ya establecidos que se han dado de hecho y que se realizan al margen del proceso de saneamiento y no responden a políticas de asentamiento y redistribución de tierras. “Las nuevas comunidades, en gran medida, actúan por mandato de sus federaciones y estas por autoridades locales y regionales que manejan un discurso alarmista ante la opinión pública en franca oposición a los Programas de Distribución de Tierra y la promoción de Nuevos Asentamientos Humanos de campesinos de tierras altas con fines de acceso a la tierra”, decía un personero del INRA en 2008.

Entonces una verdadera redistribución de tierras fiscales entre la población pandina ha de superar este marco de complicaciones, depurar de las listas a aquellas comunidades, familias o personas que ya cuentan con tierra, que han dejado la comunidad o que se han prestado a juegos de intereses políticos antes que a acceder a la tierra para actividades productivas.

Diálogo, por respeto a la Ley y a las genuinas organizaciones campesinas indígenas de Pando

Dado el clima de conflictividad, de conjeturas y riesgos de nuevos escenarios de violencia en la amazonía –se trata de la tierra!- es imprescindible sostener un diálogo permanente por respeto a la nueva Constitución, las leyes en vigencia y a las mismas organizaciones, a las genuinas organizaciones campesinas indígenas involucradas en este tema.  

El Art. 30 de la nueva Constitución establece entre los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, en su punto 15 al derecho “A ser consultado mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles…”. 

Por supuesto que reconocemos que es función y responsabilidad del Estado llevar a cabo asentamientos humanos como parte y consecuencia del proceso de distribución y redistribución de tierras en el país. En ese marco, un programa de distribución de tierras fiscales y asentamientos humanos debe sujetarse a la Ley 3545 que en su Art. 43 dicta “Las tierras fiscales serán dotadas y adjudicadas de acuerdo a su vocación de uso, sujetándose a las siguientes preferencias: 1. la dotación será preferente a favor de quienes residan en el lugar; 2. la dotación tendrá preferencia frente a la adjudicación, en el marco de las políticas de distribución, reagrupamiento y redistribución de tierras y las posibilidades del Instituto Nacional de Reforma Agraria; y, 3. la dotación será preferente en favor de pueblos y comunidades indígenas, campesinas y originarias sin tierras o de aquellas que las posean insuficientemente”. Una vez dotadas las tierras, también en virtud de la nueva Constitución, habrá que verificar el cumplimiento de la función social.  

Dotadas las tierras fiscales a las familias campesinas indígenas del lugar por su derecho preferente, según establece Ley 3545 y la nueva CPE, se debe abrir opciones a población de otras regiones del país.  

Y es que el diálogo entre el gobierno nacional y las organizaciones amazónicas sobre la distribución de tierras fiscales y los asentamientos humanos ya había avanzado, pero lamentablemente ha quedado truncado. Hace unos años se creó la Unidad de Desarrollo Integral Amazónico (UDIA), según DS 28998, que promovió espacios de diálogo y encuentro de diversos actores para formular propuestas de desarrollo amazónico y que también se constituían en espacio de encuentro con los niveles nacionales de gobierno. Los foros amazónicos de 2007 en Guayaramerín, los varios pre-foros y el foro de Cobija en 2008 significaron importantes espacios de diálogo y concertación.  

Las conclusiones y la Declaración del II Foro Amazónico, realizado en Cobija en julio del 2008, y con la participación de autoridades nacionales, departamentales, municipales, organizaciones campesinas indígenas y vecinales, instituciones públicas y privadas, establecían, en cuanto al saneamiento de la tierra, realizar verificaciones de solicitudes en el área rural juntamente con las organizaciones sociales para afrontar la demanda de tierras fiscales. Igualmente se proponía desarrollar políticas de asentamientos humanos en las fronteras; apoyar asentamientos humanos fronterizos; crear una política de incentivo en los asentamientos humanos fronterizos. (10)  

Lastimosamente fue cerrada la UDIA y no existen nuevos espacios de diálogo, propuesta y concertación. Ahora, es urgente que el gobierno dialogue con las organizaciones involucradas en esta temática y llevar a cabo la distribución de las tierras fiscales en Pando, como en otras regiones del país, según el marco legal en vigencia.  

Perspectivas de desarrollo en la amazonía 

Es preciso indicar que dadas las condiciones medioambientales de la amazonía y las directrices del PLUS Pando, para que una familia pueda proyectar su vida por los próximos 20 años y manteniendo las condiciones de la amazonía, sin depredarla pero generando ingresos y alimentos para llevar una vida digna se requiere una superficie de 500 hectáreas. La propuesta tuvo su origen en 1998, en Rurrenabaque. (11)  

Se parte de la constatación que las familias amazónicas tienen como una de las actividades principales la extracción de castaña y otras actividades forestales no maderables, caza y pesca, complementadas con la pequeña agricultura familiar y en muchos casos la implementación de sistemas agroforestales. Si se busca alcanzar un ingreso mínimo de unos 1.700 dólares para cubrir las necesidades familiares básicas, se requeriría contar con al menos 450 hectáreas de bosque para la recolección de castaña y otros productos, como se muestra en el siguiente cuadro.

Cuadro 2. Superficie de tierra para recolección de castaña

Has. de Tierra y extracción de castaña

Has. de Tierra

Caja de castaña

Precio de la Caja en Bs.

Ingreso Bs.

Ingresos $us

200

100

30

3000

493,42

250

125

30

3750

616,78

300

150

30

4500

740,13

350

175

30

5250

863,49

400

400

30

6000

986,84

450

225

30

6750

1.110,19

Fuente: Comisión Interinstitucional de Apoyo al Saneamiento, Riberalta, Marzo 2000.

Junto con la castaña y otras actividades no forestales y la pequeña agricultura familiar –para lo que se requiere una superficie de 50 hectáreas-, generan los ingresos anuales de la familia, como se muestra en el cuadro siguiente. (12)

Cuadro 3. Ingresos por rubros para la satisfacción de las necesidades básicas

Ingresos por Rubros, en Bs.

Rubros

Ingresos

%

Agricultura

2.681,1

25,55%

Castaña

6.750,0

74,45%

Madera

787,5

Caza y Pesca

272,4

Total

10.491,0

100,00%

Fuente: Comisión Interinstitucional de Saneamiento, Riberalta, Marzo 2000.

Son amplias las perspectivas de desarrollo de las familias campesinas indígenas que ya cuentan con sus tierras saneadas y tituladas, pero aún están en un proceso incipiente de desplegarse y que requiere mucho trabajo de las mismas familias y de apoyo estatal, con inversiones y políticas, para lograr una gestión integral, productiva y sostenible de dichas áreas. En ese marco, los sistemas agroforestales que combinan la producción de cultivos de corto plazo (arroz, maíz, hortalizas, yuca, etc.), de mediano plazo (plátano, frutales, cacao, etc.) con los de ciclo largo (especies maderables y la castaña) son una alternativa idónea para que manteniendo las condiciones de la amazonía la gente puede obtener sus ingresos y alimentos para llevar una vida decente. Por supuesto que este desafío, de la gestión sostenible de los recursos naturales de la amazonía y los sistemas agroforestales no es exclusivo para los campesinos e indígenas sino para todos los sectores productivos que en verdad les preocupa la amazonía.  

Por eso también se deberá asegurar que la población asentada en esta o en otras regiones del país adapte sus formas y lógicas productivas y adopte los conocimientos y prácticas locales según las condiciones ecológicas, las directrices de los planes de uso de suelos y normas ambientales; también deberá aprender a manejarse en un entorno sociocultural distinto, nuevo, en que será necesario construir relaciones abiertas a la interculturalidad con otros campesinos e indígenas y también poblaciones no campesina ni indígena. Este es el desafío mayor, por eso es un tema tan complejo requiere de la debida planificación, despojada de la politización.  

Notas 

1. No hay que olvidar que hay un debate pendiente en el país sobre lo que es la amazonía, uno de mis amigos benianos en Trinidad indica con razón “Hay ambigüedades y arbitrariedades en cuanto a los alcances y definiciones sobre qué es o quienes son parte de lo amazónico. Nosotros como Beni hemos quedado excluidos, en parte por la mediocridad de los políticos autonomistas que no pusieron atención en el hecho amazónico, entre otras cosas, por miedo a que se active el concepto de región amazónica que surge en Riberalta, pero también por el proyecto político militar centralista de "conquistar la amazonia" ahora, descartando más bien la construcción social de la identidad y la región amazónica desde los actores locales.”

2. Desde febrero 2009 se denomina Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.

3. Cfr.: Wiggins, S. 1976; Blanes, J. y Flores, G. 1982; CORDECRUZ-CIPCA-SACOA, 1986; Soria, 1996; Hurtado, 2008.

4. Más aún, el gobierno, a través del Viceministro de tierras, indica por los medios de comunicación que llevará a cabo una política de distribución de tierras y de asentamientos humanos en Santa Cruz, Beni y La Paz, con una disponibilidad de 3 millones de hectáreas a nivel nacional. Incluso se prevé, según la autoridad, la repatriación de bolivianos en el exterior a fin de dotarles de tierras. Sería muy útil que el documento de dicha política sea accesible a la población para evitar continuar con conjeturas de todo tipo.

5. Según las proyecciones del INE para el 2008, la población pandina se habría incrementado a 75.335, pero la densidad poblacional sigue siendo la más baja del país con un 1,18 hab/km2, frente a 9,13 hab/km2 del país. Esto es, en el 6% del territorio nacional vive el 0,75% de la población nacional. (www.ine.gov.bo).

6. Crf.: Roca J.L. 2001.

7. Urapotina J. 2008, Mimeo.

8. Pronunciamiento de la FSUTCP, 4 de julio de 2009.

9. En 2007 y 2008 parlamentarios y autoridades municipales que denunciaron estos hechos fueron víctimas de persecuciones, intolerancias y violencia.

10. Ministerio de la Presidencia. UDIA. Por el desarrollo integral y productivo de la amazonía. Memoria del II Foro Amazónico. 2008, pág. 77.

11. Todo el procedimiento y las justificaciones en detalles se pueden ver en el texto de Guzmán I. (Coord.), Saneamiento de la tierra en seis regiones de Bolivia 1996-2007. 2008.

12. Habrá que ver en función de la superficie de tierras fiscales disponibles ahora en Pando a cuántas familias puede alcanzar bajo criterios similares o relativamente próximos.

 

* Director General del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA).

 

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