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Propuestas Económicas Productivas

El conflicto de Potosí alcanzó niveles y repercusiones inesperados por el Gobierno y por los propios cívicos potosinos impulsores de las movilizaciones y protestas; los problemas tuvieron una creciente ampliación sobretodo en ámbitos urbanos. Lamentablemente ninguna de las partes mostró predisposición real para el diálogo, especialmente al inicio de los conflictos, ninguno cedía en sus posiciones. Fue notoria también la ausencia del Presidente Evo Morales, quien se limitó reiterar la presencia de opositores en las medidas de presión.

Una mirada del conflicto desde el extremo norte de Potosí muestra que no son sólo seis las demandas de la movilización, también hay razones relacionadas con la identidad regional, peticiones de descentralización hacia las regiones y otras que quedaron menos visibilizadas pero que evidencian la heterogeneidad pocas veces reconocida de este departamento. Hubieron actores – sobre todo rurales- que no se sumaron plenamente a estas movilizaciones por no sentirse debidamente representados por el Comité Cívico de Potosí (COMCIPO), como lo expresaron en su resolución del 8 de agosto organizaciones campesinas nortepotosinas: Federación Sindical Única de Trabajadores Originario Ayllus-Norte Potosí (FSUTOA-NP), la Federación Sindical de Mujeres Trabajadoras Originarios Norte Potosí “Bartolina Sisa” (FSMTONP “BS”), la Federación de Ayllus Originario Indígena – Norte Potosí (FAOI-NP). Recordemos que ya hace mucho tiempo en el norte de Potosí se propuso la constitución de un nuevo departamento: Charcas. La razón, su escasa vinculación con la ciudad capital y la casi nula atención de parte de las autoridades del centro potosino. Nadie puede negar que es la región más pobre del departamento, según datos de INE y CEPAL (2001), 9 de cada 10 nortepotosinos viven en extrema pobreza. Asimismo, 7 de cada 10 nortepotosinos -de 11 de los 13 municipios- viven en el área rural; y 6 de cada 10 se dedican a la agropecuaria (Fuente: Viceministerio de Descentralización y PADEP GTZ, 2009). Es innegable que las movilizaciones y demandas –afortunadamente ya en negociación mientras escribimos estas líneas– fortalecieron la identidad regional ya que tanto pobladores como residentes potosinos se sintieron unidos porque “Potosí ha dado mucho al país y al mundo, pero sigue siendo postergado”; asimismo, por la necesidad de romper ese olvido histórico al que ha estado sometido por siglos.La pregunta es si los seis puntos de la demanda, por supuesto totalmente legítimos: fábrica de cemento, aeropuerto, planta metalúrgica, infraestructura vial, la delimitación Oruro-Potosí y la preservación del Cerro Rico, van a resolver la situación del departamento conformado por 16 provincias que constituyen un abanico amplio de territorios diversos, apenas interconectados, con diversas vocaciones económico-productivas –no sólo minera–, diversidad de culturas y formas organizativas, etc. Pero todo este conglomerado sin un proyecto departamental a largo plazo.

¿Cómo se aborda esa amplia problemática del departamento, sobre  agropecuaria, las condiciones de inseguridad alimentaria que golpean a su población, la degradación de las bases productivas (suelo, agua, bosque, semillas), riesgos climáticos  como la sequía; el limitado acceso a los servicios básicos, etc., etc.?Sin duda, la atención a las demandas hoy reclamadas por Potosí van a contribuir en la dinamización de su economía, pero consideramos que el reto que tienen tanto las autoridades departamentales y municipales como las diversas organizaciones, es atender y encarar la problemática integral y compleja, por lo tanto es imprescindible dotarse de un proyecto departamental, tener clara la visión en la búsqueda de un norte específico; el proceso autonómico que recién comienza puede ser una buena oportunidad para ello y de esa manera afrontar los problemas estructurales del departamento. (*) Elizabeth Vargas es Directora de CIPCA Regional Cochabamba.

 

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