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Propuestas Económicas Productivas

Las dos novedades son: Primera, que la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) ofrece un anzuelo prácticamente irresistible de dos mil millones de dólares, en nuestro caso, ofrecidos por Rusia, a los países que entren en su propuesta de energía atómica para fines pacíficos. No sé bajo qué condiciones.

Segunda, que Bolivia preside ahora la OLADE y en tal cargo ha estado presidiendo la reunión periódica de la entidad esta vez en Tarija. Dentro de ello, lo que aquí me interesa específicamente es la cobertura del tema de la energía atómica, no tocado de manera específica en la Declaración Final de Tarija pero, sí, bastante presente a través de los Medios de Comunicación Social (MCS).

Me baso sobre todo en publicaciones de los MCS de Cochabamba donde resido ahora mientras me recupero de una delicada intervención quirúrgica en el cerebro. Pienso por ejemplo en la infografía Instalaciones de tecnología nuclear en América Latina por países que salió en el suplemento Observatorio Económico del martes 20 de octubre en Los Tiempos.

Ahí se ve que Bolivia es, junto con el caso muy especial de las tres Guyanas y pese a presidir la OLADE, el único país de América del Sur que aún no tiene ninguna instalación de ese tipo.  

Han viajado ya a Rusia representantes de diversas instancias públicas y de movimientos sociales y populares, entre otros,  para interiorizarse de los avances que allí existen en las aplicaciones pacíficas de esa forma de energía.

Son buenas noticias. Pienso, por ejemplo, en áreas como la salud. Entre lo positivo, en ese campo, están los diversos isótropos (por ejemplo, los radio-isótropos), consistentes  en variantes de un mismo elemento químico, por su distinta configuración del núcleo. El más conocido desde siempre es el agua oxigenada (H2O2). El que más da que hablar últimamente es el ozono (O3).

Hay también problemas que no se mencionan. Solo insistiré en uno: ¿qué hacer con los desechos químicos de ese tipo de energía? Hay que combinar mejor el laudable deseo de no quedarse al margen de avances en esas nuevas líneas con la necesidad urgente y sentida por todos de no seguir posponiendo tareas comunes y relativamente baratas como la dotación básica de los hospitales.

Para mí la tarea más urgente y de gran impacto tanto social como político sigue siendo la dotación básica en la mayoría de los hospitales de todo nivel, empezando por recursos humanos calificados y con vocación de servicio ¿Se acuerdan de cuando al principio del primer gobierno de Evo vinieron médicos (sobre todo oculistas) cubanos que operaron de forma gratuita a miles de ciudadanos particularmente en áreas alejadas donde nadie quería ir?

No dejaban de tener sus problemas y errores, pero mostraron que cabía otro enfoque. Los médicos locales se les opusieron frontalmente pero, impulsados por esa presencia cubana, en sus últimas protestas también operaban gratis… Lástima que en todo ello pocos discutieron más a fondo asuntos más estructurales como la necesidad de que los servicios fundamentales de bien común queden fuera de la esfera comercial y sean parte de las tareas indispensables del Estado para todos.  

Volviendo al caso cada vez más alarmante de la basura atómica, los países emisores se la quieren sacar de encima como sea, para lo que hacen ofertas tentadoras sobre todo a otros países del Tercer Mundo, para que se la reciban.

Un dicho popular dice que cuando la limosna es muy grande, hasta el santo duda. ¿Qué gato encerrado estará ahí dentro? Mucho me temo que eso pasa también con la actual oferta, casi irresistible, de dos mil millones de dólares.

 

 

(*) Xavier Albó es antropólogo lingüista y jesuita.


 Artículo publicado el domingo 08 de noviembre de 2015 en La Razón.

 

 

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