Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural

 

Propuestas Económicas Productivas

 

La amazonia boliviana inició el 2014 con mucha lluvia que ha provocado inundaciones de magnitud. Es por demás conocida la acción estatal en sus diferentes niveles,  de las organizaciones locales y la ayuda humanitaria de la población boliviana en los momentos más críticos. Asimismo, se ha conocido información oficial sobre la cuantía de las pérdidas. No obstante, se conoce poco sobre la situación actual de las familias damnificadas, más aún de las familias campesinas e indígenas que han perdido sus medios de vida o que las tienen afectadas significativamente.

Nuestra Institución (Cipca) ha evidenciado que las pérdidas en la agricultura (plátano, yuca, arroz, frejol, maíz), destinadas mayormente a su alimentación, son cuantiosas aunque en diversa magnitud según zonas. Se vieron afectadas también en diversa magnitud unas mil hectáreas de sistemas agroforestales en producción: plantas de mediano y largo plazo (cítricos, copoazú, palmeras, pacay, cacao, maderables, etc.); la pérdida total de una hectárea de sistema agroforestal en producción representa la pérdida de al menos 15 mil bolivianos anuales durante los próximos diez a quince años. Asimismo, debido a la pérdida del ganado menor (gallinas, patos, puercos, ovejas de pelo) las familias no tienen suficiente alimento proteico.

Es imposible cuantificar la superficie de bosques inundados, a raíz de lo cual las familias no han logrado recolectar parte de sus alimentos y productos para el mercado: castaña, cacao silvestre, asaí, majo, palmito, medicinas diversas, etc.; por la misma razón los animales de caza han muerto o han huido para refugiarse en espacios de altura.

Pasada la etapa más crítica, muchas familias han vuelto a sus comunidades, es sorprendente su capacidad y decisión de volver a construir o reconstruir sus medios de vida en sus propias comunidades y territorios; de volver a plantar sus sistemas agroforestales, habilitar el acceso a sus bosques, criar sus animales y sembrar sus cultivos.

De las más de 6.600 familias identificadas por CIPCA, más de 2.400 familias campesinas e indígenas amazónicas de comunidades de cobertura han recibido la dotación de semillas que las han ido sembrando gradualmente según han ido bajando las aguas, en una superficie total de unas 1.800 hectáreas. Las primeras cosechas de hortalizas y de maíz se iniciarán a finales de este mes de junio, entonces las familias podrán disponer de alimentos, algunos productos para el mercado y semilla para el nuevo ciclo agrícola. Asimismo, más de 160 familias han recibido la dotación de aves de corral con el propósito de ampliar la disponibilidad de alimento proteico.

Simultáneamente, están recuperando y ampliando sus sistemas agroforestales puesto que, junto con las áreas boscosas, ha resultado el mejor modo de aminorar los efectos de las inundaciones. Consideramos que estas inundaciones, y que se mantienen en superficies importantes de esta extensa región a seis meses de haberse iniciado, deben constituirse en una llamada de atención para que todos escuchemos y tomemos en cuenta estas señales y voces de la naturaleza, de la madre tierra, para cambiar nuestras prácticas y formas de relación cotidiana con ella. Ojalá también se constituya en oportunidad para un renovado diálogo entre los saberes ancestrales –que anticiparon la llenura grande, como le dicen los pobladores locales a las inundaciones de magnitud- y los conocimientos denominados científicos para afrontar y gestionar no sólo los riesgos sino nuevas formas de relación entre el hombre y la naturaleza.

 

(*) Lorenzo Soliz es director general de CIPCA


 

Articulo publicado el 19 de mayo de 2014 en Los Tiempos

 

 

CIPCANotas

Suscripción CIPCANotas

Enlaces