Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural
B-elninio.jpgENCCLICA.jpgalainza.jpgprop.jpg

Propuestas Económicas Productivas

Han llegado a mis manos las Unidades de Formación (UF) 13 y 14 del Programa de Formación Complementaria para Maestras y Maestros en Ejercicio (Profocom) del Ministerio de Educación, dedicadas a “Valores, espiritualidad y religiones”, en consonancia con el enfoque más pluralista de nuestra CPE y una educación más dialogante.

La UF 13 se subtitula “Interculturalidad, religión y espiritualidad” y es más larga (71 pgs.), por ser la que nos inicia en esa nueva temática. La encuentro mejor estructurada, salvo la parte final, algo caótica. La UF 14 se subtitula “Valores sociocomunitarios, religiones y cosmovisión”. Sólo tiene 51 pgs. y se centra sobre todo en la necesidad de superar el patriarcalismo también en ese ámbito religioso. Otros temas están menos trabajados. En ese corto espacio apenas podré señalar algunos de los muchos puntos que esas UF van tocando sobre espiritualidad y religiones. 

Hasta la nueva CPE esta temática se reducía muchas veces a las “clases de religión”, sobre todo la católica por ser la de la mayoría de la población. Aunque con menos apoyo estatal, cabía que otras religiones minoritarias tuvieran también sus propios centros confesionales. En cambio ahora se busca el equilibrio entre la apertura religiosa de todos a todos, como más enriquecedora que los enfoques monolíticos, y la necesidad simultánea de fortalecer determinados valores universales.

No es, pues, sorprendente que la UF 13 empiece por la interculturalidad como un valor clave también en este punto. En este ámbito religioso, interculturalidad quiere decir diálogo interreligioso, del que el ecumenismo es sólo una de sus expresiones. En nuestro caso, es también el diálogo entre las religiones más formales y las “espiritualidades y cosmovisiones” de nuestros pueblos IOC (como hace también el Art. 4 de la CPE). A muchos de esos líderes IOC les gusta más hablar en esos términos que en el de “religiones indígenas” porque asocian la palabra “religión” con sus formas más institucionalizadas a través de un sistema de autoridades y normas preestablecidas que definen a veces con demasiada rigidez qué es bueno o malo, cierto o erróneo.

Como en cualquier otra interculturalidad, es central que el diálogo sea de igual a igual entre los distintos, también por sus opciones religiosas. Y, aunque dentro del texto y las lecturas no todos se expresan igual, en las tareas propuestas prevalece la esperanza de que podamos entablar diálogo entre los distintos, más que una incompatibilidad e intolerancia entre sistemas.

Hay ejemplos y lecturas por lo general bien seleccionados para mostrar lo amplio y diverso que es este ámbito religioso más allá de nuestras narices. Pero algunas demasiado abstractas podrían eliminarse. En las preguntas motivadoras hay de todo y no sé si los usuarios podrán asimilar la compleja metodología.

Me ha gustado encontrar lecturas de Raimon Pánikkar Alemany, hindú de padre y catalán de madre, como un excelente ejemplo de apertura pluri e interreligiosa.

Siendo sacerdote católico se fue sintiendo también hindú y budista sin ver en ello contradicciones insuperables.

En la UF 14 resulta iluminador el contraste, dentro de la misma Biblia “Palabra de Dios”, entre un primer texto muy misógino (término que, por cierto, no se explica) y el Cantar de los Cantares... Lo que ayuda a comprender que siempre es necesario entender el contexto social y cultural desde el que se escribió, evitando interpretaciones solo literales.

 

(*) Xavier ALbó es antropólogo, lingüista y jesuita.


Artículo publicado el domingo 27 de abril de 2013 en La Razón.

 

 

 

CIPCANotas

Suscripción CIPCANotas

Enlaces