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Propuestas Económicas Productivas

Me concentraré de manera telegráfica en los siguientes tres ejes. Cuatro años de Estado Plurinacional. Es un buen logro, pero la queja es que, pese a ello, ahora estamos más lejos de la CPE aprobada en 2009, ya que desde 2010 se habla de implementarla con cientos de leyes. Unas son mejores, otras peores y alguna, como la Ley de Deslinde Jurisdiccional, con toques probablemente inconstitucionales. La gran tarea pendiente para este eje y el siguiente es una mayor apertura al debate público en la Asamblea Legislativa Plurinacional para que realmente se escuche a otras voces valientes y a los “plurinacionales” de las “naciones” más chiquitas, de los que a veces surgen innovaciones creativas y audaces, como fue la nueva CPE y la defensa del TIPNIS. Un coro de loros alzamanos no condice con el nuevo Estado.

Pluralismo. Es quizás el tema más central de la CPE desde las primeras líneas de su preámbulo, lo que fue motivo de gran alegría. Pero, desde que el MAS tiene dos tercios en la Asamblea Legislativa, se va imponiendo paso a paso la intolerancia desde el Gobierno y su partido hegemónico. Ahí van breves apuntes sobre los tres casos más recientes, que en medio de sus especificidades siguen la misma lógica intervencionista usada en el TIPNIS y Chaparina, donde el Gobierno empieza ahora a reconocer que metió la pata:

— IBIS apoyó a buena hora a indígenas aunque no fueran del MAS, pero no “conspiró”, como sigue diciendo Evo. Por eso fue usado como el chivo expiatorio hacia un Estado más controlador que pluralista (ver mi columna en LR 5-I-2014).

— Conamaq. La toma violenta de su sede, con el viraje traicionero de la Policía que inicialmente había sido llamada por las dirigencias legales allí establecidas, coincidió, por diseño, con la expulsión de IBIS. Ello ya ha llevado a protestas desde al menos 17 países de tres continentes. Uno de los firmantes es Boaventura de Souza.

— Intervención de la sede de Derechos Humanos por parte del sector hoy masista, de nuevo con apoyo policial. Comparto la defensa de Rafo Puente a Amparo Carvaval (P7 26-I-2014). Vinculado a DDHH desde su fundación en 1975, sigo siendo amigo de dirigentes de varias tendencias en conflicto, que ya se enfrentaban desde principios de 2000, año en que Sacha Llorenti estaba en DDHH e incluso fue presidente, o antes. La gran tarea desde entonces y ahora es mejorar la capacidad de aceptarse en sus diferencias, dialogar y construir juntos, sin depender de consignas partidarias ni ambicionar el poder. El Defensor del Pueblo lo va logrando, pese a haber sido propuesto —si no impuesto— por el MAS.

Defensa de la Madre Tierra. Evo y el MAS han hecho propuestas excelentes a nivel internacional. Pero pierden credibilidad porque “en la práctica Estatal... dentro del país no conozco un solo caso en el que se haya privilegiado o respetado los derechos de la Madre Tierra”. La frase es del mismo Rafo Puente en una entrevista colgada en la web por la Escuela de Formación Política del MAS (26-I-2014). El actual eslogan oficial “Madre Tierra + Desarrollo = Vivir bien”, no aclara qué tipo de “Desarrollo” apoya; y, a la hora de la verdad, el que se impone, aunque tiene sus logros (por ejemplo, en infraestructura y hasta un satélite), ni es sostenible ni respetuoso de la Madre Tierra. Favorece más a los expoliadores de siempre (multinacionales, mineros, terratenientes...), unos locales, otros europeos o asiáticos, pero igual expoliadores. Tarea: fomentar el otro desarrollo posible.

 

(*) Xavier Albó es antropólogo, lingüista y jesuita.


Artículo publicado el domingo 2 de febrero en La Razón.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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