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Propuestas Económicas Productivas

Al sur del continente americano, se encuentra la región andino amazónica, compuesta por Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Suriname y Guyana, países que cuentan  con una conexión hidrológica por el lado occidental a través de las aguas de deshielo de la Cordillera de los Andes y por el lado oriental hacia las tierras bajas, por los ríos amazónicos. Las altas funciones ambientales que desempeña su mega diversidad de flora y fauna y las grandes reservas de agua dulce que contiene y la presencia de más de 385 pueblos indígenas, hacen de esta región un patrimonio de importancia especial para la humanidad.

En la última década, los mercados globales, sobre todo de los países emergentes como los de Asia, han incrementado de manera sustancial su demanda de materias primas, de energía y alimentos. Del 2001 al 2011, la región andino amazónica incrementó su intercambio comercial de 15.000 millones a 182.000 millones de dólares. Este hecho le ha devuelto a la región su tradicional rol de proveedor de materias primas. Por ejemplo, la exportación de Bolivia y Ecuador, en un 91,9% y 91,3% respectivamente, corresponden a bienes primarios como hidrocarburos, minerales, soya, entre otros (Fundación Jubileo, 2011).

Esta presión por satisfacer la demanda de alimentos para los mercados globales, ha generado en la región andino amazónica, el afincamiento de modelos productivos extractivistas y la dinamización de la extranjerización de la tierra. Por ejemplo, el segundo producto de exportación de Brasil a China, es la soya. Brasil de igual manera, es el tercer productor mundial de alimentos, con 5,1 millones de establecimientos agropecuarios, de los cuales el 84% son de agricultura familiar, pero éstos sólo ocupan el 24% de la superficie de la tierra agrícola y pecuaria (Bruckman, 2011).

China, tiene el 20% de la población mundial y sólo 9% de sus tierras son cultivables. Por ello, al igual que otros países en esta misma situación, los Estados a través de diferentes mecanismos, han optado por el alquiler y la compra masiva de tierras en otros países, algunos de ellos de la región andino amazónica (Brasil, Bolivia). Un estudio de la FAO (2001), señala que de 71 millones de hectáreas compradas en América Latina por empresas extranjeras, el 22% fueron destinadas para la actividad minera, turística y el resto para la producción de alimentos y biocombustibles.

Para la implementación de modelos de desarrollo extractivistas, entre el año 2000 y 2010, se han deforestado 240.000 km2 de selva amazónica, lo que equivale al doble de la Amazonía ecuatoriana. En este marco, se advierte que si la presión de los modelos extractivistas continúa con la misma intensidad en la Amazonía, en un futuro próximo podría desaparecer la mitad de la selva amazónica actual (www.raisq.socioambiental.org).

Por otra parte, los pueblos indígenas y comunidades campesinas que habitan la región andino amazónica, tienen como medio de vida principal los recursos naturales, la tierra y el territorio. Su estrategia económica alimenticia, su sistema sociocultural y su vida religiosa y espiritual, tienen como fuente de reproducción, al territorio. Éstos Pueblos, dueños originarios de sus territorios han logrado a través de sus luchas, el reconocimiento legal de su derecho propietario por parte de los Estados; sin embargo, los recursos hidrocarburíferos, minerales, acuíferos, forestales y las tierras con aptitud agropecuaria que constituyen la base de los modelos de desarrollo extractivistas, que abrazan y promueven los gobiernos de la región andino amazónica, en gran proporción se encuentran en los territorios de estos pueblos indígenas y comunidades campesinas.

Entonces, en este contexto es necesario y pertinente preguntarse: ¿Cuáles son los efectos e impactos de los modelos de desarrollo extractivistas en la sociedad, el medio ambiente y los Estados de la región andino amazónica? ¿Es viable la implementación de nuevos paradigmas de desarrollo sustentables en esta región? ¿Cuál es la perspectiva del Vivir Bien del mundo indígena campesino que habita la región andino amazónica en estos escenarios?

El carácter estratégico que tiene el abordamiento de éstas y otras preguntas, como también la formulación de sus respuestas, compromete la reflexión y participación del ciudadano y los colectivos sociales de nuestros países de la región andino amazónica.

Es por esto valorable el esfuerzo que están realizando diversas organizaciones e instituciones de la sociedad civil, para realizar, por ejemplo, el II Foro Internacional Andino Amazónico de Desarrollo Rural (www.foroandinoamazonico.org) que se llevará a cabo en la ciudad de La Paz, Bolivia el mes de septiembre próximo, con el objetivo de generar espacios democráticos y plurales para el análisis, reflexión y construcción de consensos en torno a las respuestas y propuestas que exige la problemática del desarrollo en la región andino amazónica de Latinoamérica.

 

(*) Luis Fernando Heredia es miembro de la Unidad de Acción Política de CIPCA


Artículo publicado el domingo 28 de junio en Página Siete.

 

 

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