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Propuestas Económicas Productivas

En esta época del año es común la preocupación por el abastecimiento del arroz para la población boliviana, hay expectativa por el desarrollo de los cultivos y de las cosechas que dan una idea sobre si alcanzará la producción para cubrir la demanda nacional. Afortunadamente, este año, a pesar de la reducción del 10% de la superficie cultivada con relación a gestiones anteriores -el 2012 se sembraron alrededor de 170 mil hectáreas- se prevé que el mercado estará abastecido.

Pese a este panorama tranquilizador, preocupa que los esfuerzos públicos no se encaminen al desarrollo de programas integrales inclusivos para las y los miles de pequeños productores que siguen apostando por décadas a la producción de arroz, se sigue trabajando con lógicas inadecuadas a su realidad. Por ello, la producción de arroz y de otros rubros agroindustriales están siendo manejados por grupos de grandes productores que tienen una perspectiva más empresarial y que tienen las condiciones de cambiar de rubros según el comportamiento del mercado, en especial externo.

Las políticas de desarrollo rural desplegadas en el oriente boliviano por más de cinco décadas no lograron un avance significativo en el segmento de pequeños productores, quienes optaron por secundar a la agricultura extensiva agroindustrial, creando modelos de producción con características muy peculiares, que les impiden mejorar sus condiciones de vida; es por ello que siguen en un circuito de descapitalización y endeudamiento. Entonces cabe la pregunta, ¿se avanza realmente en el logro de la seguridad alimentaria con soberanía?

Es necesario que cuando se hable de seguridad alimentaria y soberanía, no se enfoque solamente el bienestar del consumidor boliviano, que signifique el sacrificio de los productores arroceros, en especial, de los grupos más vulnerables que no tienen condiciones de un comercio justo, que les permita recuperar al menos su inversión, urge visibilizar, que gracias a ellos se puede gozar en el mercado de un arroz todavía barato.

Consideramos que se logrará un verdadero avance en la seguridad alimentaria con soberanía, cuando se reconozca al arroz el mismo nivel de importancia que se da a otros rubros como la quinua o el trigo; no olvidemos que 9 de cada 10 bolivianos lo consumen todos los días. Si bien, la crisis de años pasados permitió que este cereal sea reconocido como una prioridad para el Estado, todavía no se cuenta con un programa de arroz a nivel nacional, que atienda la realidad del pequeño productor quien puede convertirse en un actor clave del incremento de la producción con base en el incremento en los rendimientos y la mejora de la calidad del producto. Además, se debe reconocer que los sistemas de producción de las y los pequeños productores son más sostenibles y amigables con el medio ambiente; es raro encontrar este tipo de productores que sólo se dediquen a cultivar arroz, más bien tienen fincas diversificadas que les permite proveer también de otros alimentos a la población.

A ello se añade que no se toma en cuenta el potencial que tienen muchas zonas de Tierras Bajas para la producción de este cereal y más bien se prioriza la producción de otros rubros, como el trigo, que no tiene las condiciones climáticas óptimas en esta zona, y es considerado como un cultivo de rotación del rubro principal que es la soya. Estos y otros aspectos deben ser analizados a corto plazo, si queremos avanzar en la seguridad alimentaria con soberanía.

 

*Docente-Investigadora de la Facultad de Ciencias Agrícolas de la UAGRM.

 

 

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