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Propuestas Económicas Productivas

La brecha digital puede definirse en términos de la desigualdad de posibilidades que existen para acceder a la información, al conocimiento y la educación mediante las NTIC. En el último Informe del Foro Económico Mundial (FEM) difundido este año, en el que se evalúa el grado de preparación, asimilación y aprovechamiento de las TIC, Bolivia se encuentra en el puesto 104, de una lista de 122 países, la cual está liderada por Dinamarca y Suecia, mientras que en América Latina, Chile (31) es el mejor situado, seguido por México (49) y Brasil (53).

Bolivia debe dar un gran salto tecnológico para reducir la brecha digital, que la mantiene distante del resto de los países latinoamericanos, pues junto con Paraguay se encuentra entre los niveles más bajos de conectividad en América Latina.


Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano en Bolivia (PNUD, 2004), la radio sigue siendo el medio más popular, con un 75%, seguido por la televisión, con un 54%, un 22.69% tienen teléfono fijo o celular, y un 10% de la gente afirma tener computadora en su hogar, y de estos usuarios, un 3.40% están conectados a Internet.

En las áreas rurales esta brecha es aún mayor, por lo que la posibilidad de incorporación a la sociedad de información por parte de estas comunidades es prácticamente nula. La falta de conexiones eléctricas en este sector llega sólo al 28.3% frente al 86% de la población urbana. O sea en los países menos desarrollados, el problema del acceso, no es sólo el ordenador, sino los servicios de electricidad y telecomunicaciones más corrientes.

El sociólogo español Manuel Castells, describe en la “Galaxia Internet”, la importancia de la brecha… “la influencia de Internet trasciende el número de usuarios, ya que lo que importa es la calidad de los usos de la red. Actualmente, las principales actividades económicas, sociales, políticas y culturales de todo el planeta se están estructurando por medio de Internet. De hecho quedar al margen de dichas redes es la forma de exclusión más grave que se puede sufrir en nuestra economía y en nuestra cultura”.


No obstante, en Bolivia existen proyectos públicos y privados que buscan reducir la brecha digital; se apuesta, por ejemplo, a la educación por medio de la instalación de telecentros a modo de fomentar la equidad y el desarrollo, especialmente en zonas rurales y sectores sociales con poco acceso a las NTIC.

Una de las modalidades más utilizadas por los países de la región para reducir este tipo de exclusión y proporcionar conectividad a los grupos excluidos ha sido el modelo de acceso compartido, el que se ha expresado principalmente a través de la implementación de las siguientes iniciativas:

  • Software libre que, una vez obtenido, puede ser usado, copiado, modificado y redistribuido libremente.
    La instalación de computadoras en red en escuelas públicas, en orden a incorporar las TIC para mejorar la calidad de los procesos enseñanza-aprendizaje.
  • El montaje de telecentros, para que las personas accedan a las NTIC a costos mínimos.
  • Planes de capacitación e instrucción en las destrezas mínimas para el uso adecuado de computadoras, técnicas relativas a la navegación de Internet, impresora, correo electrónico y otros.
  • Asegurar el suministro de electricidad y telecomunicaciones a las comunidades de usuarios.
    Proporcionar a un costo razonable, el acceso a computadoras y otros dispositivos de acceso a la red.

Sin embargo no basta con creer que esta división digital, puede subsanarse con el reparto de computadoras y puntos de acceso a Internet, diversos proyectos de este tipo han fracasado, varios telecentros que funcionaban en El Alto se han cerrado, y esto se debe a que las computadoras, por sí solas no resuelven ningún problema, necesitan el respaldo de planes didácticos y de capacitación para su utilización, contenidos adecuados y un sistema de autogestión para que sean sostenibles.

Los bibliotecarios podemos contribuir a superar esta brecha, convirtiendo las bibliotecas en puntos de acceso a las tecnologías y a Internet, garantizando de esta manera el acceso a la información para los usuarios. También nos corresponde el rol de formar usuarios en el proceso de alfabetización computacional (aspectos básicos de un sistema operativo) y alfabetización informacional (acceso a la información por Internet), produciendo y reproduciendo la información en el idioma de su comunidad, evaluando y poniendo a disposición de los usuarios las fuentes de información más fiables y al menor costo posible. De esta manera, el bibliotecario ejerce el rol de intermediario cultural entre el usuario y la información.

Los estudios sobre este tema confirman que las NTIC constituyen uno de los más importantes motores de crecimiento económico y esperanza para los países en desarrollo y que la rapidez y eficiencia con que se las asimila, depende en gran medida el futuro de los países.

(*) La autora es bibliotecóloga, trabaja en la Biblioteca de CIPCA

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