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Propuestas Económicas Productivas

En noviembre de este año, un grupo de latinoamericanos tuvimos la oportunidad de participar en Sevilla de un seminario dedicado al Desarrollo Territorial Rural. Posteriormente visitamos regiones donde se viene implementando, lo que llamaremos, el modelo de Desarrollo Rural Andaluz.

Visitamos, en la Serranía Suroeste de Sevilla, la taberna cofrade “El llamador”, la empresa del sector mecánico “Jimeca S.L.” y el grupo aceitunero “San Isidro Labrador, CASIL”. Además dimos un recorrido por monumentos turísticos organizado por el grupo “ASAFS”. Luego en Guadalteba, vimos el laboratorio de análisis de materias primas “INDESPORC”, la fábrica de quesos de oveja “Arquillo” y el restaurante “Molino de las Pilas”.

Véase que más allá de indicar el conjunto de la ruta, queremos resaltar la amplitud con la que se ha encarado el concepto de Desarrollo Rural y la pertinencia de su aplicación en la práctica.

Llamó particularmente la atención la claridad del propósito del Grupo de Acción Local de Guadalteba: “Optimizar el desarrollo equilibrado de la Comarca de Guadalteba, con la consiguiente mejora del nivel de renta, la calidad de vida y las condiciones de trabajo, de forma que se propicie el mantenimiento de la población en el medio rural”.

Interesa destacar el caso de Guadalteba porque pudimos despejar una de nuestras dudas iniciales, ¿como pueden servir estas experiencias como ejemplo para otros países? y siendo más optimistas, incluso continentes.

Una primera respuesta la encontramos en el complejo institucional que se ha conseguido montar, tanto a niveles normativos como en la concepción de cada una de las organizaciones, en el que se promueve una prometedora articulación y complementariedad. Los sectores públicos tienen definida su responsabilidad y la articulación público privada abarca otros ámbitos en los que la participación de la población no solo responde a los derechos y obligaciones, sino a un buen grado de creatividad y flexibilidad.

Una segunda respuesta la encontramos en el interés de las distintas organizaciones y habitantes para aportar al territorio, disponiendo en el centro del debate de las acciones públicas y privadas el interés por la permanencia en el área rural, acompañado de una cualidad económica y social semejante a otras regiones del país.

Una tercera respuesta, aunque fue motivo de discusión en el grupo, se puede encontrar en el desarrollo económico de España, su integración a Europa, y los mecanismos institucionalizados de distribución de riqueza que llegan de manera invariable a las iniciativas empresariales, grupales e individuales.

Pero en el caso de Guadalteba, además, se ha conseguido conformar en la comarca una red conformada por las autoridades del ayuntamiento y la diputación provincial, destinada a atender de manera conjunta los servicios públicos y ejecutar una política de desarrollo económico y social. A estos se suman otras instancias de carácter público privado o solamente privado como el Grupo de Acción Local, Sociedad para el Desarrollo del Guadalteba (SODEGUA), la Unidad Territorial de Empleo, Desarrollo Local y Tecnológico del Guadalteba (UTEDLT),  y Gestión Medioambiental. Al lado de ellas, ONG y otras asociaciones de distinto tipo.

Entendemos que este conjunto institucional funciona porque han encontrado objetivos definidos y roles complementarios. El sistema y los actores políticos no se sienten amenazados, pues no compiten por las acciones que son responsabilidad de los cargos elegibles por la población. Por otro lado, la mayoría de la población tiene conciencia de las múltiples amenazas para el desarrollo local, principalmente identificadas como las actividades esquilmantes de las riquezas del territorio que no aportan con condiciones de desarrollo a largo plazo.

Visto desde los países latinoamericanos, está claro que no es posible la imitación de estos mecanismos institucionales, aunque reconocemos que generan mejores condiciones de desarrollo, porque simplemente las condiciones de la estructura económica y las tradiciones organizativas son distintas. Pero al mismo tiempo, en estos ejemplos, encontramos una fuente de inspiración que hay que tomar en cuenta al momento de poner en práctica iniciativas de desarrollo rural, en concordancia con una lectura adecuada del contexto de cada uno de los países.

 

Así como anotamos limitaciones, también existen potencialidades, y en cierto sentido ventajas. Uno de los Alcaldes españoles, halagó a los países latinoamericanos indicando que él aprendió a valorar la participación de la población al otro lado del mundo y que ese fue su aliciente para ponerla en práctica en un contexto rural europeo.

Es deseable que el diálogo entre los ruralistas de Europa y América Latina se intensifique para colaborar y cooperar en el ínter aprendizaje de iniciativas de desarrollo.

 

(*) El autor es director general de CIPCA 

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