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Propuestas Económicas Productivas

Luís Saucedo Tapia, así se llamaba un hombre nacido en Yacuiba y afincado luego en la ciudad Benemérita de Charagua, lugar donde se desempeñó por muchos años como docente de la Normal Rural de dicha localidad. Allí conoció a doña Adalia Eid (Q.E.P.D.), otra docente de dicha Normal, con quien formó su nuevo hogar. Ella tenía tres hijos de su primer matrimonio, Fátima, Gustavo y Juan Carlos Zegarrundo, a quienes aceptó como sus hijos.

Lucho, como se lo conocía en el pueblo, fue un empedernido dirigente sindical en el magisterio, pero también entre los ferroviarios, militante del partido comunista y miembro de la Dirección Nacional de la Confederación de Maestros de Bolivia, en las épocas gloriosas de la resistencia contra las dictaduras.

En los años 70, se enrola en las filas del MIR, del cual luego se retira para seguir otro proyecto político que a la postre se denominó Movimiento Bolivia Libre MBL.

Era el año 1995, luego de ingresar a un proceso electoral para elegir a concejales y alcaldes en todo el país, dos de las tres capitanías de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) que tiene el municipio de Charagua, Parapitiguasu y Charagua Norte, reflexionan sobre cómo participar en dicha contienda y deciden concretar un pacto con el MBL. Le piden a Lucho que sea su candidato a alcalde.

Las negociaciones fueron intensas y Lucho, como siempre decía “…soy un soldado de la revolución y estoy firme para la lucha…”, decide aceptar la propuesta. Se inicia el proceso de la campaña electoral y meses después culmina con la victoria estrecha del MNR que obtiene 943 votos contra 907 del MBL.

Con el respaldo de la APG, Lucho concreta una alianza con su gran amigo, el Prof. Abelardo Vargas (Q.E.P.D.), quien a pesar de las instrucciones que le dieron los dirigentes departamentales de ADN de apoyar al MNR, prefiere avalar a su entrañable amigo. De esa manera, se convierte en alcalde con el respaldo histórico de las comunidades guaraníes y de un importante sector urbano del municipio.

Siendo alcalde realizó muchas obras físicas y de incentivo a la producción y a la cultura. Se pueden destacar los núcleos educativos que se construyeron en la mayoría de las comunidades indígenas guaraníes, la dotación de infraestructura de salud, construcción de sistemas de agua potable prácticamente para todas las comunidades, sistemas de riego para otras tantas, varias obras en el centro urbano de Charagua tales como la refacción de la plaza principal, ampliación del hospital, construcción de un moderno kinder, instalación de la matriz de gas de 13 kilómetros desde el gasoducto hasta el cuartel y el hospital, adquisición de dos motores nuevos a gas para dotación de energía eléctrica, un frontón para practicar deporte, etc.

Es importante destacar que, gracias a una decisión de la alcaldía de apoyar las iniciativas productivas de las comunidades guaraníes, con la puesta en marcha de un fondo rotatorio de ganado que se inició en cuatro comunidades, el municipio fue merecedor de un premio al “municipio productivo” otorgado por PADER-COSUDE (Cooperación Suiza para el Desarrollo). Digno de destacar también, la creación de la Escuela de Ballet Chaqueño que le ha dado al municipio varios premios en concursos de bailes y sobre todo, elevó la autoestima y reafirmó el espíritu chaqueño de los charagüeños.

Se consiguieron recursos de apalancamiento que sobrepasaron la relación de 1 a 5, es decir, mientras que el municipio contaba con una coparticipación tributaria de 2 millones de bolivianos aproximadamente y escasos 50 mil bolivianos de ingresos propios, cada año se elaboraban los POAs con montos que oscilaban los 10 millones de bolivianos, definitivamente se mantuvo una capacidad de generación de otros ingresos muy significativa.

Pero, ¿Cómo se puede explicar que se haya realizado una gestión con estas características? Sin duda, tuvo que ver la integridad moral que Lucho demostró en todo momento y su capacidad de gestión. En su administración, no se denunció ningún tipo de corrupción y ha merecido el reconocimiento internacional a través de una investigación realizada por el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Londres denominada “Descentralización y Gobierno Local en Bolivia: Una perspectiva general desde abajo”, publicada en mayo de 2003. Un comentario clave que se describe en ese documento, al que se puede acceder en la siguiente dirección electrónica, www.crisisstates.com/download/wp/Spanish/WP29JP.pdf, es el siguiente:

“A pesar de esta falta de recursos, para mediados de 1997 Charagua había adquirido cierta reputación en el departamento de Santa Cruz, reputación que crecía en el ámbito nacional, de ser bien administrada por un alcalde competente y entusiasta, quién ocupó el primer lugar de una clasificación de todos los alcaldes del departamento. “Es un administrador excelente”, comentó el Director Departamental del Fondo de Inversiones Sociales. “y una persona muy activa…tiene una imagen muy buena –hasta la gente de los partidos rivales lo reconocen”. La descentralización ha aumentado los recursos municipales en cerca de 6500% año tras año; con todo parecía que los fondos habían sido bien empleados. El gobierno local ha resistido la tentación de inflar los costos y ha mantenido los costos de operación en apenas 4% del presupuesto total. Las revisiones contables municipales emprendidas por el gobierno nacional en los municipios medianos sustentaron esta opinión”.

Basta recordar la anécdota que le tocó vivir cuando en una reunión de la mancomunidad de municipios de la Provincia Cordillera, llegó con 12 proyectos de agua potable para ponerlos a consideración y lograr recursos para su ejecución. Los otros alcaldes llegaron con 4, 2, incluso con un solo proyecto de agua y, como es lógico, se admiraban de la capacidad de generación de proyectos del alcalde de Charagua.

Uno de ellos no resistió a la tentación de preguntarle ¿Cuál era su secreto para conseguir elaborar tantos proyectos?, pues ello significaba implícitamente que contaba con recursos de contrapartida para la ejecución, la respuesta fue simple y certera “Tengo un secreto, y mi secreto es: NO ROBARLE al municipio”. Más de uno se sonrojó, y para complementar, pidió que en adelante no se le llamara HONORABLE, porque esa palabra según él, estaba desacreditada, pues todos los honorables que tuvo oportunidad de conocer, se destacaban por ser LADRONES y él no era de esos.

El 26 de enero de 2005, debido a un “aneurisma del cayado de la aorta”, Lucho intempestivamente deja esta vida y se va al encuentro con Dios. A poco más de un año de su partida, hay que reconocer que nos dejó grandes lecciones de honestidad, de valentía, de entrega y de paciencia para transmitir sus conocimientos.

Eso sí, tuve la oportunidad de ser su asesor técnico y confieso que me costaba convencerlo de implementar innovaciones, entre ellas, la iniciativa de apoyar a la producción, fue una batalla dura que finalmente aceptó y significó el reconocimiento al municipio que ya describimos líneas arriba.

Ojalá las autoridades charagüeñas y el pueblo no se olviden de Lucho, un gran hombre, que sin ser oriundo de Charagua, adoptó para sí la pertenencia a dicho terruño y demostró que es posible hacer gestión municipal sin manchar la honra y el honor.

(*) Agrónomo en CIPCA Santa Cruz

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