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Propuestas Económicas Productivas

En tiempos difíciles la mirada de los analistas suele volcarse siempre a los conflictos, a los vacíos de poder, en definitiva, a los problemas. Sin embargo, aquellos aspectos positivos suelen quedar en el olvido y a la larga sus efectos son atribuidos a la casualidad o a la coyuntura internacional; en virtud de ello les exponemos los primeros resultados de lo que fue la aplicación del Decreto Supremo 27238, más conocido como “Compro Boliviano”.

Recordemos que el Compro Boliviano tiene como objetivos: a) incentivar la producción nacional a través de que las compras estatales hasta 8 millones bolivianos deben ser otorgadas a productores nacionales y b) promover el sector de pequeños productores otorgándoles un derecho preferencial a la Micro y Pequeña Empresa (MyPE), Asociaciones de Productores (APP) y Organizaciones Económicas Campesinas (Oeca) para que participen en las compras estatales hasta un millón de bolivianos con garantías y experiencia menores que las que se pide a la mediana o gran empresa.

Desde la aplicación del Decreto en enero de 2004 y del Reglamento en marzo de 2004, poco se conoce sobre los avances del mismo, y los mecanismos dispuestos por las instancias gubernamentales apenas llegan a informes en algunas páginas de internet y escasa o nula por los medios de comunicación hablada o escrita para un sector mayoritario de la población.

Para la gestión 2004, la inversión pública ha sido estimada en algo mayor a 4 mil millones de bolivianos, en el primer semestre se ha ejecutado un 32,7 por ciento de lo presupuestado, un poco más de mil millones de bolivianos; si bien representa una baja ejecución, fue una oportunidad para la recuperación económica, especialmente de sectores de escasos recursos que han utilizado este instrumento.

Según el Sistema de Información de Compras Estatales (Sicoes), órgano encargado de llevar el registro de los procesos de contratación en Bolivia, para el primer semestre, el comportamiento en la aplicación del Compro Boliviano es el siguiente:

Entre el 1 de abril y el 30 de julio, se publicaron 1.040 licitaciones, de las que casi la mitad han sido para construcción de obras, un 21 por ciento representa servicios de consultoría, y compra de bienes representa el 12 por ciento, sin embargo estas licitaciones tienen un bajo porcentaje de información sobre la continuidad del proceso, al 25 de agosto sólo se habían reportado como finalizados 5 por ciento del total de los procesos iniciados.


A la misma fecha (25/08/2004) se había informado al Sicoes de un total de 590 contrataciones que suman un monto mayor a 63 millones de bolivianos. De este total de contrataciones, 557 son compras menores a 160.000 bolivianos; 30 son licitaciones hasta un millón de bolivianos con derecho preferencial para MyPE y Oeca, dos fueron licitaciones para compras nacionales hasta 8 millones de bolivianos y una convocatoria pública internacional mayor a 8 millones de bolivianos.

De 63 millones de bolivianos, 30,3 por ciento se adjudicaron en procesos menores a 1 millón de bolivianos, 6,5 por ciento a licitaciones entre 1 y 8 millones; y una sola empresa se adjudicó el 62,7 por ciento del total, en una licitación mayor a 8 millones de bolivianos. Si bien el mayor porcentaje representa la licitación mayor a 8 millones, esto seguirá manteniéndose así, toda vez que las inversiones en infraestructura caminera requieren de mayores recursos, sin embargo es bueno hacer notar la participación de las MyPE en las compras menores a un millón de bolivianos, la cual tiene una tendencia a aumentar.

Algunas reacciones al respecto nos permiten hacer un balance de lo que fue la aplicación del Compro Boliviano. Primero, es un avance en materia de política económica ya que se establece la preferencia en las compras estatales a productores nacionales. Se tiene un 30 por ciento de participación en las compras menores. Segundo, todavía existen limitaciones en su aplicación, toda vez que las entidades financieras que apoyan en la otorgación de la tarjeta empresarial sólo tienen cobertura en 42 municipios cuando en el país existen un total de 327 municipios, al respecto será importante la ampliación de la misma. Tercero, la información sobre este Decreto en los municipios es muy escasa y por ende hay poca predisposición a la apropiación de la misma. Finalmente, es necesaria una mayor participación de los pequeños productores, un mayor involucramiento de instituciones del Estado, ONG y empresa privada para el apoyo en la aplicación de este Decreto.


Esta información ha sido posible gracias a un esfuerzo de búsqueda de iniciativas positivas en el contexto económico de nuestro país, el Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (Cipca) ha sistematizado la aplicación del Decreto Supremo 27238 para lograr mayores efectos en la economía de los pequeños productores. Estos resultados están descritos en el libro Compro Boliviano, los primeros pasos, escrito por autores del presente artículo.

(*) Economistas

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