Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural
B-elninio.jpgENCCLICA.jpgalainza.jpgprop.jpgzcoverConvocatoria.jpg

 

Propuestas Económicas Productivas

La identidad cultural ha cobrado mucha fuerza en la pasada década y marca agenda nacional en el futuro. Es un asunto que lleva varios siglos pendiente y aún continúa siendo “tierra de nadie” en el campo del reconocimiento de los derechos humanos, tiene relación directa con sectores excluidos, especial aunque no exclusivamente, con campesinos e indígenas. Es un tema que surge con fuerza por la movilización de estos sectores y por las reconfiguraciones que se han dado en el Estado.

Este nuevo escenario, plantea en los sectores excluidos de la participación en la vida política, económica y social del país la necesidad de visibilizarse. Para ello, recurren a diferentes elementos culturales que les permitan mostrar su identidad y de esta manera luchar por su reconocimiento como cultura diferente, pero que forma parte del Estado boliviano.

El idioma es uno de esos elementos y se ha constituido en referente importante cuando se habla de identidad cultural. De ahí que en diferentes regiones de Bolivia se están llevando a cabo acciones enfocadas a la revalorización de los idiomas nativos, como parte de un proceso mayor de auto reconocimiento y de emergencia en la dinámica nacional. Una de esas experiencias es la revalorización de las lenguas mojeñas, como una de las máximas expresiones de este pueblo y por lo tanto una de las características de identidad más importantes de los pueblos indígenas del Beni, departamento donde viven la mitad de los pueblos indígena de Bolivia.


Esta experiencia de rescate y revalorización cultural a través de las lenguas mojeñas, se realiza desde sus prácticas cotidianas a pesar de las presiones que ha sufrido como nos cuenta don Casimiro Masa, hablante del idioma trinitario y comunario de San José del Cavitu: “yo, cuando era joven y estaba en la escuela no sabía hablar el castellano, me costó aprender, más hablaba el idioma trinitario, contaba chistes, cantaba y un momento de esos un profesor me sorprendió y me dice: no quiero escucharte más hablar en tu dialecto por que eso es feo, ese dialecto sólo lo hablan los chimanes y los taitas 1, ahora que vos estas estudiando no tenés que hablar jamás, porque si te escucho te voy a castigar y te voy a aplazar”.
Lo anterior muestra cómo los mojeños tuvieron que bregar para mantener vivas sus lenguas, en muchos casos de manera clandestina hablando sólo en sus viviendas, para que no muera una parte de su identidad. El hecho de ser idiomas proscritos ocasionó que los jóvenes entiendan el idioma pero no lo hablen y hasta sientan vergüenza de él, así como que se pierdan algunas palabras o no surjan nuevas.

Como parte de esta dinámica de revalorización lingüística y cultural, CIPCA trabaja en forma mancomunada con las organizaciones indígenas agrupadas en el Territorio Indígena Multiétnico (TIM) y el Territorio Indígena Mojeño Ignaciano (TIMI), además de otras instituciones que desarrollan actividades en esta temática de las lenguas mojeñas.

El objetivo de todas estas organizaciones e instituciones es trabajar en el rescate, revalorización y fortalecimiento de los siguientes idiomas indígenas: trinitario, ignaciano, yuracaré, chimán y movima. Para lograr esto se han dado a la tarea de “ir a pescar” cuentos, cantos, poemas, chistes, dichos, leyendas y otras expresiones que forman parte de la rica tradición oral mojeña. Esta pesca de elementos de su lengua les permite reflexionar sobre sus valores, costumbres, tradiciones y toda su cultura en general.


También se realizan encuentros entre “hablantes” de idiomas mojeños (trinitario e ignaciano) con la participación de taitas, mamitas, maestros y otras personas estudiosas del tema. Entre ellos/as dialogan en un ambiente familiar, entre otras cosas, sobre los siguientes temas: el alfabeto, creación de números en ignaciano y trinitario (solamente se conocía hasta el número 3, actualmente hasta el número 100 y ha sido una construcción colectiva), acentuación gráfica y rescate de la tradición oral de las lenguas mojeñas.

El balance de todo este trabajo es positivo, se perciben algunos avances que tienen repercusiones en otras áreas; en el ámbito educativo la Dirección Distrital de Educación, en el marco de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB), ha incorporado estas lenguas y da prioridad a los docentes que las hablan para que las incorporen en el trabajo en aula, de esta manera su uso en todas las Unidades Educativas se irá generalizando y no se repetirán experiencias negativas como la sufrida por don Casimiro Masa.


Finalmente, en la vida cotidiana, los habitantes de los pueblos mojeños están perdiendo el miedo y la vergüenza de usar su lengua materna en público, incluso se las habla con total normalidad en discursos, reuniones y actividades sociales; este proceso de reconocimiento de la diversidad lingüística del país, abre las puertas a que los jóvenes las aprendan y así impedir que caigan en la categoría de lenguas muertas.

________________________
1. Término utilizado para denominar a los ancianos, entre los mojeños. Aquí utilizado en sentido despectivo y ofensivo

CIPCANotas

Suscripción CIPCANotas

Enlaces