Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural
B-elninio.jpgENCCLICA.jpgalainza.jpgprop.jpg

Propuestas Económicas Productivas

El presente artículo intenta mirar este proceso de integración comercial desde la perspectiva de los pequeños productores, campesinos e indígenas. Bolivia vive actualmente una profunda transformación política y a la par, en el contexto internacional están sucediendo hechos que sin duda configurarán un nuevo escenario en materia económica y política, el más determinante es el Tratado de Libre Comercio (TLC) con los Estados Unidos (EEUU).

Los procesos de integración comercial han llevado incluso a la conformación de lo que hoy es la Unión Europea. En América estos procesos se encuentran todavía en acuerdos comerciales como la CAN, MERCOSUR. Estados Unidos fue promoviendo los Tratados de Libre Comercio como el NAFTA (North American Free Trade Agreement) donde en1988 firma el TLC entre Canadá y EEUU y en 1992 ingresa México; posteriormente en diciembre del 2002, EEUU firma el TLC con Chile con un periodo previo de negociaciones de 10 años, luego la CAFTA (Central America Free Trade Agreement) con 5 países de Centroamérica y República Dominicana, en la actualidad busca la consolidación de un TLC con los países Andinos como Perú, Ecuador, Colombia y Bolivia iniciándose las negociaciones en mayo del 2004, lo que sin duda configurará un nuevo escenario en materia comercial y geopolítica en América.


Bolivia, inicia en 1991 un ATPA (Ley de Preferencias Arancelarias Andinas) con los Estados Unidos, donde éste ofrece cerca de 5,500 productos libre de aranceles (a Perú, Bolivia, Colombia y Ecuador) dónde no se encontraban incluidos, entre otros, los textiles y las confecciones, este acuerdo venció el 4 de diciembre del 2001. Luego se continúa con el ATPDEA (Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga). El ATPDEA renueva las preferencias arancelarias a los productos que se beneficiaban del ATPA de 1991, hasta el 31 de diciembre del 2006 ampliándose el ingreso libre de aranceles, sin limitación de cuota, a las prendas de vestir elaboradas con insumos de los EEUU, a las prendas de vestir elaboradas con pelos finos de alpaca, llama y vicuña y al atún envasado al vacío en empaques flexibles (IBCE, 2004)


Al realizar una búsqueda de información sobre los posibles impactos que se pueden dar en Bolivia en caso de consolidarse el TLC con EEUU nos encontramos con la escasa bibliografía que visibilice los efectos en los pequeños productores, los estudios más recientes muestran un efecto negativo en la estructura productiva de los campesinos e indígenas (CEDLA, 2004) y (CIOEC 2004).


De acuerdo al IBCE, la estructura de las exportaciones de Bolivia con Estados Unidos para el año 2002, es como sigue: artículos de joyería (21.3%), estaño (15.1%), madera procesada (6.0%), castaña (5.0%) y camisas de algodón (3.2%), representando en conjunto el 50.5% de las exportaciones a Estados Unidos.

Los cambios en la estructura de las exportaciones, producto del TLC en Norte y Centroamérica muestran que por ejemplo, México cambió su estructura de exportaciones del 74% que representaban los productos primarios y el 26% las manufacturas en 1970, al 15% y 85% respectivamente para el año 2000, Costa Rica cambió su estructura de exportaciones del 81% que representaban los productos primarios y el 19% las manufacturas en 1970, al 38% y 62% respectivamente para el año 2000, República Dominicana tuvo similar comportamiento. (Ramírez, 2004)

De acuerdo a la información presentada, los efectos positivos para los campesinos e indígenas son minúsculos, es más, se observa que los mismos tendrán un efecto de relativa importancia en sectores donde poco o nada participan los campesinos e indígenas, también, se observa que hay una ausencia de información referente a los cambios en los patrones de consumo que afectaría la estructura de consumo del mercado interno y por lo tanto la estructura productiva de campesinos e indígenas.

Al mismo tiempo, de acuerdo a los resultados de Centroamérica, un posible acuerdo con Estados Unidos tendería a cambiar la estructura productiva del país, reflejado en la estructura de las exportaciones. Al respecto, el gobierno boliviano ha llevado a cabo el Diálogo Productivo Nacional donde se selecciona un menú de productos, sin embargo, no aterriza en la forma de llevar adelante este cambio, que supone mejorar la eficiencia y eficacia de procesos como el de la calidad de nuestros productos para el ingreso a mercados exigentes.

 

Finalmente, Bolivia necesita con urgencia la elaboración una Política de Desarrollo Económico de Largo Plazo que incluya no solo un posible TLC con Estados Unidos sino con otros países en un escenario dinámico y cambiante donde se consideren preferencias para sectores sensibles, todo ello para actuar estratégicamente y no reactivamente; donde se visualice los posibles efectos tanto positivos como negativos hacia todos los sectores, configurando escenarios posibles que incluyan las transferencias e interacción entre sectores.


(*) Economista de CIPCA

CIPCANotas

Suscripción CIPCANotas

Enlaces