Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural

 

Propuestas Económicas Productivas

En líneas generales, los reportes de la Corte Electoral nos muestran que los partidos políticos han conseguido el mayor número de concejales del país. En segundo lugar estarían las agrupaciones ciudadanas y luego los pueblos indígenas. Este reporte no permite discernir aspectos que son trascendentales a la hora de evaluar los cambios que pudieron haber ocurrido como resultado de las elecciones de diciembre del 2004.

En estas líneas nos concentraremos en las agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas en los municipios rurales de Bolivia, excluyendo las capitales de departamento y municipios con mayor porcentaje urbano.

En base a situaciones concretas, como los municipios de Ancoraimes, Moxos y Charagua, podemos afirmar que entre los ganadores del proceso electoral se encuentran las organizaciones indígenas. En los tres casos mencionados se han presentado candidaturas como pueblos indígenas y han conseguido la primera mayoría electoral en sus municipios, aunque más cómodamente en el caso de Sub Federación Sindical Única de Trabajadoras Campesinos de Ancoraimes Tupak Katari, seguido por la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) en Charagua y finalmente por la Central de Pueblos Étnicos Mojeños del Beni (CPEMB) en Moxos. En Ancoraimes no necesitaron acuerdos políticos para conformar gobierno municipal, en cambio, en el caso de Charagua y Moxos se han establecido alianzas políticas que les han permitido dirigir el ejecutivo municipal.

Sin embargo, la connotación de la participación política y los resultados electorales en cada caso es distinta. En el caso de Ancoraimes los otros partidos y agrupaciones están compuestas por personas del mismo origen étnico; en el caso de Charagua, además de la APG, el Movimiento al Socialismo (MAS) presentó una candidatura guaraní que logró una concejalía, los otros dos actores son del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y una Agrupación Ciudadana; en el caso de Moxos, además de la CPEMB los otros actores fueron Acción Democrática Nacionalista (ADN), el MNR y una agrupación ciudadana. En los dos últimos municipios el entorno estuvo mayormente dominado por una tradición de escasa o ninguna participación de los indígenas y por un predominio de candidatos no indígenas.

Mirando con atención en los municipios de Bolivia podemos encontrar ejemplos de victorias y derrotas de los pueblos indígenas que se presentaron como tales, sin embargo en la mayoría de los casos la votación obtenida corresponde con su proporción en la población del municipio (oriente) o con la cualidad orgánica de sus organizaciones matrices (oriente y occidente). Existen excepciones notables como el caso de Uruvichá, en el que la organización indígena no ha conseguido resultados ni siquiera aproximados a la candidatura de los dirigentes en las anteriores elecciones, aunque es conocido que el mal gobierno del anterior alcalde ha influido notablemente en este resultado.


También han existido casos en los que las organizaciones campesinas indígenas han optado por participar a través de los partidos políticos, especialmente el MAS. En estas situaciones han obtenido resultados electorales con características similares al caso anterior, por ejemplo Santa Rosa del Sara.

En cuanto a las agrupaciones ciudadanas, en general, éstas han respondido a personas desplazadas por el sistema de partidos a nivel local, o porque pretendieron una mayor representación incluyendo sectores marginados por los partidos políticos (caso del Poder Amazónico Social en el norte del país). Sin embargo, en algunos casos también expresan organizaciones campesinas que han elegido esta forma de participación (como la Federación de Campesinos de Tarija en distintos municipios bajo el denominativo de Poder Comunal, también Cambio para Vivir Mejor en el municipio de Yapacaní).

En términos de efectividad, podemos decir que la participación como pueblo indígena a nivel nacional fue más efectiva que las agrupaciones ciudadanas, pues de los 59 grupos que se han presentado 40 han conseguido alguna concejalía (68%), en cambio de las 345 agrupaciones 152 han conseguido ese resultado (44%). Queda muy claro que el éxito de los pueblos indígenas y agrupaciones ciudadanas está estrechamente relacionado a la estructura orgánica de soporte del candidato, pues en todos los casos los candidatos puestos por las organizaciones campesinas indígenas, bajo cualquier forma de participación, han conseguido mejores resultados electorales que los candidatos no designados orgánicamente.

Entre los pueblos indígenas, muy pocas organizaciones se han presentado en más de un municipio, por ejemplo: la MAPIQ y Consejo Occidental de Ayllus de Jacha Carangas en occidente, la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB) y la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB) en oriente. De ellas la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB) a pesar de haberse presentado en 11 municipios no consiguió ningún concejal. El único pueblo indígena exitoso en el Beni fue la CPEMB en Moxos que es una escisión de la CPIB y hoy posiblemente exprese mayor fortaleza aunque tenga una presencia menor en el número de municipios.

Entre las Agrupaciones Ciudadanas que se presentaron en más de un municipio encontramos a Poder Amazónico Local y el Movimiento Amazónico de Renovación Democrática en el norte del país, Alianza Renovadora Nacional en el oriente, Cambio Total-1 en los valles y trópico de Cochabamba, en general los resultados de estas agrupaciones han sido muy diversos y no se puede hablar de una concentración de voto más allá de municipios puntuales.

Dos conclusiones:

1. Aunque el número de Concejales electos por agrupaciones y pueblos indígenas resultó siendo el 23%, la apertura del sistema ha permitido que al menos en este porcentaje, se encuentren otras formas de expresión política alternativas al partido político. En muchas regiones del país, sin los cambios introducidos en la norma electoral, muchos líderes y organizaciones no habrían conseguido participar ni tener acceso al ejecutivo y concejo de los gobiernos municipales.


2. El éxito de las agrupaciones ciudadanas y pueblos indígenas tiene un origen local/ municipal, con contadas excepciones, no es posible esperar que en otros niveles (circunscripción, departamento) se den resultados similares, a no ser que se produzcan nuevas articulaciones orientadas específicamente a nuevos espacios político electorales.

(*) Director general de CIPCA

CIPCANotas

Suscripción CIPCANotas

Enlaces