Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural

 

Propuestas Económicas Productivas

Bolivia posee inmensas riquezas naturales, una diversidad ecológica y socialmente pluricultural. En ese entorno, ¿como es posible explicar que 8,3 millones de personas puedan sufrir en un vasto territorio de 109 millones de hectáreas?. Hemos, transitado por una época de apogeo de la minería con la plata, posteriormente el estaño que ha generado riqueza y fue el sostén de nuestro país, estamos en las vísperas de ingresar a la explotación en gran escala de los yacimientos de gas lo que de grandes intereses de la élite boliviana.

Salta a la vista una primera aproximación para respondernos la situación planteada. Esta situación se da porque el acceso y control de estas riquezas están en pocas manos, estamos a merced de los negociados que hacen nuestras autoridades, en su mayoría comprometidas con las transnacionales.

Tenemos gas, hidrocarburos, litio, biodiversidad, bosques, agua dulce, paisajes hermosos y una rica historia, sin embargo, por muy especialistas “capitalizadores” que tenemos en los círculos académicos y políticos, ahora trabajando en el BM, FM y en el BID, no hemos podido ni estamos pudiendo capitalizar la riqueza que poseemos y por ende generar ingresos para atender las necesidades más sentidas de la población.

Se nos aproxima la Asamblea Constituyente y no cabe duda que el país será otro después de la misma. ¿Se harán cambios radicales o sólo parchecitos?. Ese es el dilema. De lo que si estamos todos seguros, es que la Nueva Constitución debe establecer principios y mecanismos claros para que nuestros recursos naturales sean utilizados para el beneficio de los bolivianos. Alertamos a la población que los grupos de poder en el país están jugando sus cartas para apropiarse de nuestros recursos, mientras nuestras organizaciones y la sociedad en su conjunto están debatiendo aspectos menos importantes como si hacer un referéndum o no antes de la Asamblea Constituyente o el número de asambleístas, cuando la élite está viendo como será el régimen agrario y el tipo de propiedad de los recursos, entre otros.

Para un dimensionamiento de la temática de los recursos naturales veámoslo en cifras. Bolivia posee 53 millones de hectáreas de bosque que en el marco del Protocolo de Kyoto, puede acceder a un pago por servicios ambientales de 20 dólares hectárea/año, lo que equivaldría a conseguir ingresos anuales adicionales para el país de 1.060 millones de dólares. Con relación al recurso gasífero, los 55 Trillones de Pies Cúbicos (TFC) de gas que a un precio de 1 dólar el millar de m3 equivalen a un stock de capital de 55 mil millones de dólares. Los 5 mil 500 millones de toneladas de litio que están debajo del Salar de Uyuni, cotizados a 10 dólares la tonelada, se calcula un stock total de 55 mil millones de dólares. En conjunto podrían significar 5 mil millones de dólares cada año durante unos 30 años ó unos 2 mil millones de dólares cada año durante unos 100 años, sin contar otros recursos, ni procesos de industrialización, que desde ya duplicaría nuestra actual economía. O sea, estamos frente a un tema que mueve muchos intereses.


Frente a esta situación ¿Cuál es la estrategia nacional para estos recursos en el marco de la Asamblea Constituyente? ¿Correrá el mismo destino que los minerales en occidente o la goma en la amazonía? ¿Cuánto realmente llegará a la población sabiendo que tenemos los niveles de corrupción más altos de América Latina en las instancias de la administración pública?. Por ello, es importante hacer una mirada prioritaria hacia los recursos naturales en la Asamblea Constituyente.

Algunas ideas para afrontar esta temática: a) Es indiscutible que uno de los puntos importantes es la soberanía sobre los recursos naturales la cual debe ser un punto de partida recogiendo los resultados del Referéndum, b) buscar mecanismos transparentes para una interacción comercial que permita una explotación racional, sin llegar a “extremismos” o en su caso a discursos “chauvinistas” que lo único que hace es invializar su uso y explotación. No sería insensato afrontar nuestro desarrollo utilizando los mismos instrumentos capitalismo. Algunos quizás dirán que no sería ético cobrar por los servicios ambientales o como se conoce actualmente, captura de carbono o venta de oxigeno; c) establecer que elingreso procedente de los recursos naturales tenga como destino satisfacer la demanda interna, deben ser para capitalizar más que para gastar y focalizar hacia sectores más deprimidos; y d) Es necesario ponerle candados a la corrupción y al enriquecimiento ilícito a través de normativas legales rigurosas que permitan una distribución más equitativa de los recursos a nivel regional y nacional para que después de 50 años no estemos repitiendo la historia de la minería.

En fin, se nos viene la Asamblea Constituyente y es un deber patriótico que el pueblo se anticipe a la élite en temas trascendentales como el de la propiedad y uso de los recursos naturales. Que no sea luego que volvamos con el rabo entre las piernas.

(*) El autor es agrónomo de CIPCA

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