Por una Bolivia democrática, equitativa e intercultural
B-elninio.jpgENCCLICA.jpgalainza.jpgprop.jpg

Propuestas Económicas Productivas

Hace 25 años, el 26 de junio de 1979, se constituyó la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), como resultado de un largo proceso de conformación de una auténtica organización campesina, independiente de vinculaciones con partidos políticos en función de gobiernos –de facto o democráticos- y con alcance nacional. Desde sus inicios, los sindicatos campesinos –forma que tomaron las organizaciones campesinas en gran parte del país- estuvieron bajo la tutela de partidos políticos en función de gobierno y sólo a principios de la década del 70 se inició visiblemente un proceso de conformación de una organización propia, que concluyó en aquel año con la constitución de la CSUTCB, a la cabeza de don Genaro Flores.

Las demandas propuestas y el quehacer de la emergente organización campesina nacional han estado ligados con reivindicaciones de carácter clasista: independencia política de la organización; consolidación de las organizaciones regionales y ampliación de la base social; fortalecimiento económico a través del Corporación Agropecuaria Campesina (CORACA); incluso propuso al país una Ley Agraria Fundamental y una propuesta para modificar la estructura de la COB, entre otros aspectos. Las reivindicaciones de identidad y cultural que al principio tuvieron un alcance más local, pronto se constituyeron en factor clave al nivel nacional con su propuesta educativa para el I Congreso Nacional de Educación, fortalecido por la creciente participación de pueblos indígenas de tierras bajas que llamó la atención sobre los recursos naturales que la llevaron a proponer aspectos centrales de la Ley INRA y la de Biodiversidad, todavía en camino. La participación política directa, por entonces, no era tema central.

En este cuarto de siglo, sin duda, el movimiento campesino ha logrado avances importantes para sí, principalmente en su fortalecimiento organizativo, su capacidad de articular propuestas para su sector y para el país, en la autoafirmación de las identidades culturales. En los últimos años, con los procesos de descentralización y la modificación de la legislación, han accedido a espacios estatales en diferentes niveles (locales, regionales y nacionales) a través de sus propios instrumentos políticos o en alianza con otros.


Pero, 1992 fue el año en que la CSUTCB toma la decisión de construir su propio instrumento político, como única formar de garantizar que sus propuestas y demandas sean incorporadas en la agenda nacional y se traduzcan en políticas públicas estatales.

Ese ímpetu de participación política pronto se constituyó en el germen de la división interna de la cual actualmente no logra reponerse; pues existen dos Confederaciones de campesinos, con diferentes características, alcances y orientaciones políticas. Junto con esta división interna por motivos políticos, se ha profundizado la distancia entre bases y dirigentes; propuestas nacionales muchas veces con escasa vinculación con las regiones y comunidades; posturas político partidarias al parecer irreconciliables y conflictos de liderazgo a nivel nacional y, en muchos casos, regional. También han surgido de su seno corrientes y organizaciones con nuevas propuestas y discursos, a veces funcionando de manera paralela.

A pesar de las luces y las sombras antedichas, consideramos que el movimiento campesino tiene varios desafíos para encarar su futuro y el futuro del país. Si bien, al parecer no es posible una única CSUTCB, al menos en el presente, el movimiento campesino indígena necesita lograr puntos de encuentro y una agenda común que sea beneficiosa para el movimiento campesino y para el conjunto del país; asimismo asumir como parte de sus movilizaciones y reivindicaciones las demandas específicas de las bases, principalmente la económica y continuar con las reivindicaciones de acceso a suficientes recursos naturales que son la base y sustento de los comunarios(as) para permanecer en sus comunidades a pesar de los procesos de migración temporal y vinculación cada vez más estrecha con las zonas urbanas; renovación de líderes y propuestas; apertura y alianza con otros sectores y actores para profundizar colectivamente la democracia y lograr una convivencia intercultural, entre otros.

CIPCANotas

Suscripción CIPCANotas

Enlaces